Genji Monogatari



El Genji monogatari, o Historia de Genji, es un clásico de la literatura japonesa que ha dado pie a diferentes adaptaciones a lo largo de los años. La que tenemos entre manos para analizar se trata de una película que se realizó en 1987 y que no es muy conocida por estos lares, a pesar de tratarse de una pequeña joya escondida del anime japonés.

Sinopsis

La película se centra en un período de la vida del príncipe Genji, tanto desde el punto de vista amoroso, como su lugar dentro de la política de la corte imperial del período Heian.

Opinión



Como ya dije al principio, esta película es una adaptación del clásico de la literatura japonesa, Genji monogatari de Murasaki Shibiku, una cortesana que escribió su obra en el período Heian y que narra la supuesta vida ficticia de este príncipe. Pero el Genji monogatari original es una obra larga y muy extensa cuya adaptación completa no cabría en los 110 minutos escasos que dura la película, por lo que ésta nos presenta de forma muy resumida la relación de Genji, y su búsqueda infructuosa del amor, así como las distintas relaciones que mantiene con la dama Fujitsubo (su madrastra), la dama Aoi (su esposa), la dama Rokujō (su cuñada) y la dama Murasaki (su futura esposa), entre otros personajes.

El director de la película, Gisaburō Sugii, adaptó para la película los capítulos del 4 al 10 de la novela, ya que consideró que la relación de Genji con las mujeres era mucho más interesante para el público de la época que la intriga política o la poesía. Así, se centra en los sentimientos de Genji y en cómo se enfrenta al amor, ya que la pérdida de su madre a muy temprana edad provocó que las relaciones con mujeres se vieran afectadas por ello.

La película tiene un ritmo lento y se toma su tiempo para ir mostrándonos la historia. Los diseños de los personajes son acordes al período que retrata y la sobriedad y la simpleza serían la marca de la película.

En lo personal, podría decir que me ha gustado, en parte porque ya sabía qué era lo que me iba a encontrar en ella. Soy consciente de que ni la novela ni su adaptación son para todos los gustos, pero la manera en la que está concebida la convierten en una película para saborearla poco a poco. Su director había trabajado en Mushi Production, un estudio de animación fundado por el propio Osamu Tezuka allá por 1962. De este estudio destacan varias producciones un tanto diferentes a la línea habitual del anime de la época, como la película de Belladona of Darkness, cuyo concepto tan personalísimo la hace bastante similar a este Genji monogatari, donde se arriesgan por dar a la historia un componente más adulto y con un tipo de animación bastante más experimental que la que se veía por aquel entonces.

La película tuvo una aceptación bastante irregular en la crítica de momento, considerándola algunos como una obra maestra y otros como terriblemente aburrida.

Genji monogatari es una película para tomársela con la calma. Es complicada, ya que presupone que el espectador sepa algo sobre el Japón de aquella época para poder disfrutarla y entenderla, así que diría que no es una película para todos los públicos, pero por si algún casual queríais acercaros a la literatura clásica japonesa y no os acababais de atrever con la novela, esta es una muy buena opción para el primer acercamiento.

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