Original publicado en KZ#34
Por Lax

Shinichiro Watanabe es de esos directores que marcan por su obras de calidad argumental y técnica, animes que no deja indiferente ni a seguidores de esta rama ni a los pocos amantes del cine. Implicado en su trabajo hasta el punto de que sus series parecen cine y obsesionado con mezclar distintos géneros desde el blues y el jazz más tradicional con una serie negra de ciencia ficción con ratos de mucho humor, o el hip-hop con la época samuráis más arcaica; es dificil no tenerle como un amante del cine y la música. Shinichiro Watanabe fue la gran sorpresa que trajo la FicZone de Granada desde tierras niponas, y un servidor ha tenido el placer de entrevistarle.

Koukyou Zen- Comencemos por el principio, ¿qué fue lo que le atrajo al anime, Sr. Watanabe?

Shinichiro Watanabe- No sé por dónde empezar. Es largo ¿eh? (risas mientras pone los dedos índice y gordo indicando cuán de grueso puede ser la respuesta si se escribiera).
Desde adolescente me gustaba mucho el cine y la animación. Lo que quería era hacer mis propias obras. Pensé cual era la forma más fácil y llegué a la conclusión de que lo mejor sería ser director de animación.

KZ- ¿Cuál es su forma de trabajar?

SW- Soy autónomo, me considero un autor freelance. Si voy a ha realizar un nuevo trabajo, voy al estudio de animación, reúno al equipo que creo conveniente para el proyecto y nos ponemos manos a la obra. Es así como comienza todo.

KZ- ¿Alguna anécdota divertida en alguna de sus producciones que pueda contar?


S.Watanabe- (Risas) Tengo muchas anécdotas pero me quedo con la que concierne a Cowboy Bebop.
La idea era mía pero nació como un pedido de Bandai (la juguetera), no convenciéndoles del todo. Me decían “¿eso se va vender? No creo que se venda". No estaban seguros de ello y parecían estar dispuestos a retirarse. Entonces hablamos de sacar un anime y eso sí lo vieron más rentable a la hora de obtener un beneficio económico sobre todo a la hora de vender las cintas o los actuales DVD´s. Y así es como nació Cowboy Bebop.

KZ- ¿Cómo fue trabajar junto a Shoji Kawamori en Macross Plus?

S.W- Quiero dejar claro que el director principal de Macross Plus es Shoji Kawamori (nota del redactor: al parecer muchos se confunden). Somos amigos y me pidió en aquella época que le ayudara en el proyecto en todas las vertientes que marcara un nuevo capítulo en la saga. Un día nos sentamos ambos para deliberar qué íbamos a producir y entonces salió este anime que hoy conocéis como Macross Plus.

KZ- Enlacemos con la mencionada Cowboy Bebop. Crear un personaje carismático es algo que no es nada fácil de conseguir. La personalidad de Spike es sin duda muy especial, ¿es completamente original, o está inspirada en rasgos de algún otro personaje de otra obra que haya visto o leído?

SW- Muy interesante (sonríe complaciente). Me gusta mucho el actor Yusaku Matsuda, sus películas me encantan. Una de sus últimas películas ha sido Black Rain con Michael Duglas y Andy García. Me inspiré en él a la hora de crear Spike y quise reflejarlo en la serie. Es muy famoso en Japón.

KZ- ¿Cuán de importante es la música para usted en un anime y porqué esa sana obsesión de mezclar disparidades en sus obras?

SW- En el mundo de animación la música es muy importante. Por eso a parte del director artístico tenemos al de música. Pero lo normal es que el director de animación no se entrometa en nada con el de música. Pero a mi sí que me interesa mucho la música que va a componer para mi obra , así que yo suelo elegir al director de música y, hablando con el elegido, ambos nos inspiramos para el resultado final.

KZ: Samurai Champloo es una de las series con más contrastes que he tenido la oportunidad de ver. ¿De dónde surge la idea o la inspiración de mezclar un mundo tan rígido, cerrado y tradicional como es el de los samuráis con un estilo tan desenfadado y excéntrico como es el del hip-hop?

SW- Para mi el samurai vive y demuestra su vida a través de la katana. El cantante de Hip-Hop vive y demuestra su vida en el mundo con un micrófono. No le veo una gran diferencia, creo que existe esa simbiosis.
También es cierto que me encanta el Hip-Hop, he de reconocerlo (risas). 

KZ- En su última producción Sakamichi no Apollon (Yuki Kodama) vuelve a mezclar anime y jazz. ¿Qué le transmite el jazz que no hagan el resto de estilos musicales? ¿Algún autor preferido?

SW- Soy un amante del Jazz de los años cincuenta y sesenta. Y si he de nombrar a alguien ese es Miles Davis. Miles Davis nunca se ha quedado igual, siempre se ha renovado una y otra vez. Yo quiero hacer lo mismo que él.
Es más, Miles Davis tiene un álbum que trata sobre España (n.d.r.: se refiere a “Sketches of Spains”)


KZ- Con Animatrix fue la primera vez que participó en un proyecto americano. ¿Qué tal fue la experiencia para usted?

SW- Para mi era algo nuevo y aprendí mucho con este proyecto a la hora de realizarlo. Respeto mucho a los Hermanos Wachowski. Además, eran grandes fans de Cowboy Bebop (risas).

KZ- Suele darme la impresión de que cuándo veo sus trabajos veo un corte muy cinéfilo en sus obras: peleas que intentas ser muy realistas, desenfoques, intentos de movimiento de cámara. ¿Tengo razón o es impresión mía? ¿Será por esto el éxito de sus obras en occidente?

SW- No, tienes razón. Siempre estoy intentando hacer una película con cada episodio de mis proyectos, las trato como tal. Es lo que quiero mostrar a los que ven mis proyectos. No una serie, sino una sucesión de cortos de cine.

KZ- Desde Mind Game hasta el citado Sakamichi no Apollon han pasado casi 8 años. ¿A qué se ha debido este parón?

SW- (Risas) Tenía un proyecto mucho antes pero hubo problemas con la financiación. No lo veían productivo, así que simplemente llevé con calma el asunto.
Es más, quiero hacer una petición: si alguien tiene dinero que me lo de para mis proyectos (risas).

KZ- Por supuesto, yo hablaré con las Jefas a ver que me dicen.


SW- Esperaré la respuesta (risas).