Sojeong Shim (심소정) es una arpista, cantautora y compositora surcoreana que está cambiando por completo las reglas del juego y reinventando el papel del arpa en la música de hoy en día. Lanzó su primer tema, «The Moon On A Rainbow» en agosto de 2018.

El 17 de julio de 2026 sacó el single digital «완벽한 타이밍 (Perfect Timing)» y tocó «EHERADIYA» en la primera edición de «Eurovision Asia». Como el tema funcionó muy bien a nivel internacional, ahora tiene la vista puesta en Europa y otros mercados de fuera.

Está a tope creando nueva música, proyectos visuales, colaboraciones y buscando bolos en directo, todo sin dejar de buscar el punto de encuentro entre la identidad coreana, el pop actual y el arpa. ¡Vamos a conocerla un poco mejor!



KZ: ¿Cómo se te ocurrió mezclar el arpa clásica con el pop?

SS- El arpa es el instrumento que elegí, pero con el tiempo se convirtió en mi forma de expresarme, en mi propio idioma. Llevo casi veinte años tocando el arpa clásica así que es el sonido que mejor me sé y, en parte, la tradición de la que quería escapar.

Cuando empecé a escribir mis propias canciones como cantautora, no paraba de preguntarme: ¿por qué la música tiene que volverse súper elegante y delicada en cuanto aparece un arpa? No quiero que pierda su belleza, solo quiero enseñar las otras caras que tiene escondidas. Puede ser rítmica, potente, salvaje o transformarse en algo totalmente distinto si la mezclas con electrónica.

Para mí, juntar el arpa y el pop no es tanto una mezcla de géneros, sino más bien redescubrir el instrumento con el que he crecido y hacer que suene como algo totalmente nuevo.Todavía no sé hasta dónde puedo llegar con el arpa y por eso mismo quiero seguir explorándola.

KZ: ¿Qué más se te da bien aparte de tocar el arpa, cantar y componer?

SS- Me encanta imaginar cosas que aún no existen y buscar la manera de hacerlas realidad. Cuando compongo, me sale natural pensar más allá de la propia canción: ¿en qué tipo de espacio debería sonar? ¿Cómo tendría que verse? ¿Qué recuerdo quiero que se lleve el público?

Eso me ha llevado a producir y dirigir espectáculos, crear proyectos de orquestas de arpas y juntar a distintos músicos para montar cosas desde cero. También me meto en proyectos educativos y llevo una plataforma online para que aprender a tocar el arpa sea mucho más fácil.

Al final, todo viene del mismo sitio: me encanta coger una idea que solo está en mi cabeza y darle forma junto otra gente.

A veces mis amigos me preguntan que cuándo descanso (risas). No sé si la curiosidad cuenta como un talento, pero desde luego es una de mis mayores virtudes... y también uno de mis problemas.

KZ: ¿Cómo cambió tu estilo o tu forma de experimentar desde «The Moon On A Rainbow» hasta «EHERADIYA»?

SS- Cuando saqué «The Moon On A Rainbow» en 2018, todavía estaba muy metida en mi papel de arpista clásica. Para mí era súper natural meter ese toque lírico y bonito del arpa, el mundo que ya conocía perfectamente, en mis canciones.

Pero según iba haciendo más música, la pregunta cambió. Al principio pensaba: «¿Qué tipo de música le va bien al arpa?» Ahora me pregunto: «¿En qué se puede convertir el arpa dentro de la música que yo quiero hacer?». Para mí hay un cambio enorme ahí.

Con «EHERADIYA» me lancé a la piscina. Junté arpa eléctrica, voz, producción de pop actual, ritmos e instrumentos coreanos, puesta en escena y elementos visuales en un mismo universo.

Así que el gran cambio entre los dos temas no es solo el género musical. Siento que nos he dado mucha más libertad, tanto al arpa como a mí misma. Y quiero seguir dándome esa libertad en lo que venga después.

Entrevista a Sojeong Shim


KZ: Hablemos de «EHERADIYA». ¿Qué significa y qué querías transmitir?

SS- «EHERADIYA» viene de un grito que se usa mucho en la música folclórica coreana. No tiene una traducción exacta, es más bien un grito para emocionarse, meterle caña a la canción y soltar adrenalina.
Eso fue justo lo que me atrapó. Suena muy coreano, pero a la vez no necesita traducción. Aunque no entiendas el idioma, lo escuchas, coges el ritmo y puedes cantarlo.

Al crear la canción no quería simplemente imitar la Corea del pasado. No veo la tradición como algo sagrado que hay que guardar en una vitrina de cristal, sino como algo vivo con lo que puedo jugar y reinterpretar hoy en día. Por eso metí ritmos e instrumentos tradicionales junto al arpa y a sonidos de pop electrónico actual. Visualmente, el directo también pasó de tener referencias tradicionales a una estética mucho más moderna.

Al final, no buscaba enseñar ni la Corea tradicional ni la Corea moderna. Quería enseñar la Corea que yo veo e imagino hoy.

KZ: ¿Qué fue lo más difícil de la canción: la letra o la música? ¿De dónde vino la inspiración?

SS- Si tengo que elegir, la música fue lo más difícil. En concreto, decidir qué meter y qué dejar fuera.
No creo que por meter más instrumentos o ritmos tradicionales una canción sea más coreana. A veces, cuando te empeñas demasiado en explicar una identidad, la música pierde fuerza.

Así que, en vez de obsesionarme con hacer algo coreano, me dejé llevar por los ritmos y las energías que absorbí de pequeña, y por ese puntito de libertad y buen rollo que tiene la expresión «EHERADIYA».

El arpa también tuvo mucho que ver. No quería que estuviera ahí solo para posturear y decir «mira, un arpa». Me pasé el tiempo preguntándome: «si quito el arpa, ¿cambiaría la esencia de la canción?». Y no paré hasta que la respuesta fue un sí rotundo.

KZ: ¿Por qué elegiste «EHERADIYA» para representar a tu país en Eurovision Asia? 

SS- Bueno, una pequeña aclaración: no llegué a ir a Eurovision Asia como tal. Competí con «EHERADIYA» en Korea's Next Wave (la preselección nacional de Corea del Sur para el festival) y quedé segunda. Mientras me preparaba para el concurso, no paraba de pensar en una cosa: «si solo tuviera unos minutos para presentarme ante un público de cualquier parte del mundo que no me conoce de nada, ¿qué querría que recordaran de mí?»

No quería ir a lo seguro ni elegir la canción más comercial, quería hacer una actuación que fuera 100% yo.

He pasado años tocando música clásica con el arpa. Ahora canto, compongo mis temas y exploro la música de ahora, pero sigo siendo una artista que ha crecido y crea en Corea. «EHERADIYA» juntaba todas esas partes de mí en un mismo escenario.

Para un festival del estilo de Eurovisión, creo que hay que llamar la atención. Quería montar un show que la gente viera una vez y no pudiera olvidar.

Por eso elegí ese tema.

Entrevista a Sojeong Shim


KZ: Hablemos de tu paso por el concurso. ¿Cómo te sentiste y por qué crees que no ganaste? 

SS- Fue una experiencia muy positiva, pero te soy sincera: quedar segunda dolió un poco al principio. ¡Me apetecía un montón ir a Bangkok! (risas).

Sobre por qué no gané, no creo que haya un solo motivo. En los concursos influyen mil cosas: la canción, la puesta en escena, el jurado, los votos... Así que, en vez de pensar demasiado en por qué salió así, prefiero quedarme con lo que demostré en el escenario y lo que aprendí.

Lo que más disfruté fue lo que vino después. De repente, gente de países en los que no he estado en mi vida se sabía mi nombre, buscaba mi actuación y me mandaba mensajes. Muchos me decían lo mismo: «no sabía que un arpa podía sonar así». Eso me llegó al corazón, porque me di cuenta de que, aunque no ganara el trofeo, el mensaje del show le había llegado a la gente. 

No conseguí el billete a Bangkok, pero la experiencia me abrió los ojos a un mundo mucho más grande fuera de Corea. Ahora no lo veo como una oportunidad perdida, sino como el momento en el que encontré mi nuevo camino.

KZ: ¿Qué planes tienes a corto y largo plazo? ¿Habrá conciertos por Europa?

SS- Lo más inmediato es el lanzamiento oficial de «EHERADIYA» el 25 de septiembre y ya estoy trabajando en lo siguiente que voy a sacar.

Mucha gente de fuera me conoció por este tema, así que siento que toca responder a la pregunta: ¿qué tipo de artista va a ser Sojeong después de «EHERADIYA»?

También estoy moviendo cosas para ir a Europa. Aún no puedo anunciar fechas confirmadas, pero estoy mirando opciones en festivales, organizaciones culturales y directos para empezar a enseñar mi música al público y a los medios de allí.

A largo plazo, no quiero ir fuera a tocar un par de veces y ya está. Quiero ser el tipo de artista cuya música, hecha en Seúl, encaje de forma natural en una sala pequeña de Europa, en el escenario de un festival o en cualquier parte del mundo.

Y ojalá que conocer a músicos y públicos de otras culturas cambie también mi forma de hacer música.
Para mí, salir fuera no es solo llevar mis canciones a otro sitio; es hacer que mi mundo musical crezca gracias a nuevas ciudades, personas y experiencias. Y España es, sin duda, uno de los sitios que quiero cruzarme en el camino.

KZ: Si pudieras colaborar con algún artista, ¿con quién sería y por qué?

SS: Si tengo que elegir a una persona, me encantaría colaborar con AURORA.

Lo que más me inspira de ella no es un género o un sonido concreto, sino lo mucho que confía en su propio mundo. Su voz, cómo se mueve, las letras, lo visual... todo parece hablar el mismo idioma.
También admiro que sea capaz de llegar a un público enorme sin tener que cambiar o camuflar las cosas raras que la hacen única.

Si alguna vez hacemos algo juntas, no querría el típico dueto normal y corriente. Me gustaría crear algo donde nuestras voces, el arpa, la respiración y las texturas electrónicas se mezclen en un mundo que sea bonito pero un punto extraño. De esos que te dejan una imagen grabada en la cabeza cuando termina la canción. Creo que sería un experimento muy interesante.

Entrevista a Sojeong Shim


KZ: Preséntate para que la gente tenga ganas de conocerte y seguirte. ¿Qué te hace especial, qué te diferencia y qué podemos esperar de ti?

SS- Si crees que ya sabes cómo tiene que sonar un arpa, me gustaría romperte un poco los esquemas.
Soy Sojeong Shim, arpista y cantautora de Corea del Sur.

Llevo casi veinte años tocando el arpa clásica, pero lo que más me emociona ahora mismo no es repetir las reglas que me enseñaron, sino llevar este instrumento a sitios donde nadie se espera encontrarlo.
Un arpa puede ser el centro de un tema pop. Puede marcar el ritmo. Puede sonar electrónica, cañera o raruna. A veces se junta con sonidos tradicionales de Corea y, a la siguiente, te sale con algo que no te esperas para nada.

No me importa que mi música no encaje en una etiqueta limpia. De hecho, en vez de que piensen «es una arpista que también canta», me encantaría que la gente vea mi nombre y se pregunte: «¿con qué nos va a sorprender ahora?». «EHERADIYA» es solo el principio del mundo que estoy montando.

Me quedan mil cosas por probar con el arpa, así que esa es la mejor razón para quedarse a ver qué pasa.