A sus 29 años, el despreocupado Hiroto Ikuta no tiene novia, ni trabajo fijo, ni planes para el futuro, y no podría ser más feliz. Sin embargo, su actitud relajada no es fácil de comprender para todos. En un mundo lleno de ansiedad, confusión y dolor, Hiroto y quienes lo rodean simplemente intentan descifrar esto que llamamos vida.
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