España, 2007. Se aprueba la Ley de Memoria Histórica, según la cual, las familias que tengan desaparecidos de la Guerra Civil y Posguerra pueden iniciar trámites para que sus cuerpos sean buscados, recuperados y devueltos a sus familiares a fin de darles el entierro digno que jamás tuvieron. Como todo lo que se hace en este país, se hizo tarde y mal, pero al menos se hizo y durante algunos años -porque cuando llegó Rajoy se cerró el grifo- hubo dinero para que las familias de muchos represaliados pudieran cerrar un capítulo muy amargo de sus vidas. En parte de eso trata la novela gráfica que traemos hoy, El abismo del olvido, de Paco Roca (El invierno del dibujante) y Rodrigo Terrasa, editada por Astiberri.
«Si no quieres que sufran, abre los ojos y apunta bien,
¡cojones!»
Podría decir que la protagonista de la historia es Pepica que, ya octogenaria, busca incansable los restos de su padre, fusilado -asesinado- en Paterna, Valencia, cuando ella apenas tenía ocho años.
Pero el protagonista también es Leoncio, el enterrador ex maestro que procura llevar un modesto y clandestino archivo de los cuerpos enterrados en fosas comunes, pese a saber que se juega con ello la vida.
Sin embargo, también los protagonistas son los arqueólogos que buscan los cuerpos y tratan de identificar los restos.
Las protagonistas son asimismo las viudas, hermanas, madres e hijas de los hombres que murieron y a quienes intentaron -ya que no podían salvar- simplemente saber dónde estaban los cuerpos de sus seres queridos para llevarles flores y ni eso les dejaron.
La protagonista es la historia
silenciada de todo un país construido con los cimientos de la represión, la
sangre y el miedo.
Fusilados simplemente por pertenecer al partido comunista, por
simpatizar con la República, por envidias o por revanchismo, muchos miles de hombres
cayeron bajo las balas de sus vecinos cuando la guerra supuestamente había
terminado. Hombres que fueron sentenciados sin juicio, sin posibilidad de
defensa, solamente porque alguien que podía hacerlo, les señaló y dijo que
debían ser eliminados. Que permanecieron en prisión meses y años después del
fin de la contienda y que fueron asesinados después, sin que sus familiares
supieran nunca de ellos, y sin dejar el menor registro, sin poder enviar una
última carta, una foto, sin que nadie tomase nota de que habían dejado de existir
y arrojados sin miramientos a una fosa común para cubrirles con cal y tierra.
Como animales.
«¿Qué hombres? En las fosas no hay hombres. Solo hay
perros.»
La novela juega hondamente con el pasado, el presente, la Historia y aún la Mitología. Nos hace ver por qué los enterramientos dignos y el honrar a los muertos es importante para nosotros no solo como sociedad, sino también a nivel personal. El cascado argumento de «no reabrir heridas» se destruye por completo al demostrar que una herida mal cerrada se infecta y que lo preciso a veces es reabrirla para que sane correctamente.
Por más que El abismo del
olvido trate en especial de los desaparecidos del bando republicano, no se
puede acusar ni al autor ni a la historia de partidismo, en tanto que, como
bien cita la propia novela, aquellos del bando nacional que tuvieron la
desgracia de tener muertos o desaparecidos sí que fueron compensados, se buscaron
los cuerpos y se les hicieron homenajes. Los republicanos, en número mucho
mayor, no tuvieron derecho a nada de eso.
El abismo del olvido es una novela gráfica cuya importancia sobrepasa
su propio medio y deja de ser una historia costumbrista para convertirse en un
documento histórico. Una obra que trasciende y nos exige recordar a aquellos
cuya voz fue silenciada con un tiro de fusil y a cuyos familiares les
prohibieron recordar y llorar. La voz de toda una sociedad que vivió con miedo
y aún en democracia no se atrevían a hablar alto de lo que habían tenido que
ver.
Ganadora de cuatro premios a la mejor obra nacional entre ellos e ACDCómic,
Antifaz Cómic y el premio del Cómic Aragonés, El abismo del olvido lleva ya
cinco ediciones y más de 75.000 ejemplares vendidos. Una novela gráfica imprescindible
no solo para amantes del cómic, sino también para evidenciar la importancia del
recuerdo acerca de una época que todos perdimos, sí, pero unos se encargaron enconadamente
de que perdieran más los otros.
FICHA TÉCNICA
TÍTULO: EL ABISMO DEL OLVIDO
AUTORES: PACO ROCA Y RODRIGO TERRASA
EDITORIAL: ASTIBERRI.
296 PÁGINAS, TAPA DURA, FORMATO APAISADO.
COLOR.


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