Historia de los ainu

Los tres principales grupos étnicos del archipiélago japonés, los ainu, los ryukyu y los japoneses, desarrollaron una serie de culturas diferentes a lo largo del tiempo y se interrelacionaron entre ellos de diferentes maneras, aunque al final el grupo japonés, mayoritario en la isla central de Honshu, desplazó primero y subyugó después a los otros grupos bajo su mandato, especialmente en los siglos XIX y XX.

Los ainu, o emishi como parecen haber sido conocidos en las fuentes antiguas, tienen contacto por primera vez con los grandes reyes (daiō) de la confederación Yamato entre el 300 y el 700 d.C. Estos reyes, que en las fuentes chinas salen conocidos como pertenecientes al reino de Wa, comenzaron a imitar al imperio Chino de los Han a la hora de organizar su gobierno, las leyes o a ellos mismos, comenzando una diferenciación con los «bárbaros», entre los que se encontraban los emishi que vivían en el norte de Honshu y en diferentes zonas aún más norteñas.

En los siglos VIII y IX, bajo el gobierno Heian (794-1185 d.C.), se llevaron a cabo campañas para «pacificar» a estos bárbaros, sobre todo en lo que corresponderían a las actuales prefecturas de Miyagi e Iwate, que pasaron a conocerse como los seis distritos norteños. Ya en el siglo X, encontramos importantes familias, como los Abe, controlando el territorio para el gobierno Heian.

En el siglo XI, tras diferentes conflictos bélicos, como la guerra de los nueve años, se alzó con el poder en la actual zona de Tōhoku, el clan de los Hiraizumi Fujiwara, los cuales extendieron enormemente su control administrativo en el norte. Algunas fuentes los refieren como descendientes de los emishi, basándose en sus rituales funerarios, aunque no hay certeza actual sobre ello. En el siglo XII, los Hiraizumi Fujiwara fueron ampliando los asentamientos y arrinconando a los emishi en el extremo norte de Honshu, Hokkaido, el sur de Sajalín y el archipiélago de las Kuriles. También cambiaron la manera de llamarlos y pasaron de ser emishi a Ezo y las fuentes pasaron a llamar a sus tierras como Ezogashima, o «islas bárbaras», que se convirtieron en un atractivo lugar para enviar a prisioneros políticos.

Historia de los ainu

En plena era medieval (1185-1568), el ejército Minamoto acabó por echar a los Hiraizumi Fujiwara y colocó a la familia Andō en su lugar. Bajo su mandato se desarrolló con fuerza el comercio entre la ciudad de Tosaminato y Ezogashima.

Este comercio, junto a los acontecimientos políticos en el norte de Japón, propició la aparición de la cultura ainu, lo cual también hizo que apareciera un nuevo orden jerárquico a la vez que los grupos ancestrales fueron desplazados aún más al norte. Esto, junto a los acuerdos comerciales de la familia Andō terminaría en trágicos resultados como la guerra de Koshamain.

La familia Kakizaki, o Matsumae a partir de 1599, vasalla del clan Andō, comenzó a ganar poder e influencias en el norte a partir de la guerra de Koshamain, pero no fue hasta el ascenso de Toyotomi Hideyoshi, sucesor de Oda Nobunaga, que los Kakizaki se transformaron en los señores de Wajinchi. Los derechos de navegación en Ezo también cambiaron, que pasaron de la autoridad local, representada por los Andō, a la pública y más amplia, el kōgi, bajo supervisión de los Kakizaki.

Tras la muerte de Hideyoshi en 1598, y con el ascenso al poder de Tokugawa Ieyasu, la familia Kakizaki conseguiría, finalmente, el reconocimiento como los señores de la isla de Ezo, aunque también como vasallos de Tokugawa Ieyasu.

En 1603, Ieyasu concedió a la ahora familia Matsumae (Kakizaki) los derechos exclusivos para comerciar con los ainu, política que se ratificó por los siguientes shōgunes hasta mediados del siglo XVIII.

Historia de los ainu

Ezochi, sin embargo, seguiría siendo considerada tierra extranjera, aunque varios señores de los Matsumae llevaran el título de «gran rey» de Ezo. No obstante, las relaciones entre los ainu y el clan Matsumae, y por extensión, con el gobierno de Edo, no siempre fueron pacíficas, tal y cómo se refleja en la rebelión de Shakushain entre 1669 y 1672. Este sería el último intento de los ainu para preservar su independencia política y volver a los antiguos términos comerciales con Yamato.

Tras esta rebelión, Ezo se dividió en dos regiones, Wajinchi y Ezochi, y se creó una frontera para restringir los movimientos entre los japoneses y los ainu, aunque la frontera se fue moviendo cada vez más hacia Ezo y esta era bastante más permeable de lo que el gobierno de Edo hubiera querido.

Del 1799 al 1806, el shogunato decidió tomar el control directo del sur de Hokkaido y se aplicaron políticas de rapto de mujeres ainu, que fueron violadas u obligadas a casarse con hombres japoneses en medio de unas duras políticas de asimilación cultural. En 1869, como parte de las medidas de la Restauración Meiji se creó la comisión de desarrollo de Hokkaido, que culminó en 1899 cuando los japoneses tomaron el control de las tierras Ainu, dándoles a estos automáticamente la ciudadanía japonesa y negándoles el estatus como grupo indígena, lo cual ha llevado a problemas entre ambos pueblos hasta la actualidad. 

Bibliografía 

Walker, Brett L.: The conquest of Ainu Lands. Ecology and Culture in Japanese expansion 1590-1800. University of California Press, Londres, 2001.