Xia Ling, universitaria que egresó de Arquitectura, empieza el día con el pie izquierdo: choca con un motociclista por cruzar en rojo, busca empleo sin suerte y encima se entera que sus aptitudes sobresalientes no importan en un mundo tan competitivo. La mala cara debido a la infructuosa búsqueda laboral cambia al recibir en su celular un mensaje que ha sido aceptada en una empresa de la Calle Rakshasa.

Contenta y desbordada de emoción, se dará cuenta tarde que no es normal una entrevista a altas horas de la noche y su error lo paga siendo atacada por demonios vestidos de samuráis en un barrio desconocido.

A último momento llegará Cao Yan Bing, su salvador, que resultará el anterior repartidor de moto, a quien le resulta inusual ver a una humana común en esa zona de la ciudad. No obstante, sus dudas quedan en segundo plano al tener que enfrentarse a la horda de enemigos que pululan alrededor del dúo, demostrando una energía inmensa y su habilidad de usar un Guardián Celestial, ser sobrenatural que solo los poseedores de alto nivel espiritual pueden invocar.

Con el correr de las horas, Xia conocerá un mundo totalmente distinto, el porqué de su inclusión en el mundo fantasma, su conexión con los anfitriones espirituales y un propio poder escondido.

Emocionada, y al mismo tiempo asustada, tendrá que confiar en visiones donde se percata de un ser escondido dentro de su alma, ansioso por ayudarla, pero sin lograr despertar en su totalidad, tarea que estará bajo el ala de Yan, el cual debe instruirla y capacitarla. Sin embargo, la Organización del Reino, que actúa en las sombras, quiere secuestrar a Xia por el fabuloso ser mágico que anida en su interior, con claras intenciones crueles.

Tienes un espíritu guardián, y es de gran nivel

La Calle Rakshasa no permite el ingreso de los humanos sin empatía fantasmal, por eso no hay custodia. Es un barrio que conecta con el Más Allá (de los cientos de puentes hacia el mundo de los muertos) y tiene un General que protege a los residentes, que en este caso se trata de Cao Yan Bing.

Yan Bing comprende ambos lados del límite pues reparte comida en el costado humano, mostrándose hosco con la recién llegada, y va cambiando de parecer al ver esfuerzo de Xia por ayudar a los lugareños.

Conocerá al hermano Xuan Lin, pequeño que aprendió a luchar con armas debido a su nula capacidad para atraer entes o apariciones fuera de serie, aporta sensatez y muestra aprecio por sus familiares y amigos. Poco a poco Xia comenzará a entrenarse y su inmersión en la cultura divina y espectral irá ampliándose, conociendo misterios que rodean a su propio Guardián.

Los espíritus que dan protección y ataque a los humanos protectores serán el fuerte de este título, dependiendo de las proezas y el nivel de técnicas irán combatiendo entre sí (muy al estilo Fate/Stay Night) conociendo rangos y pasado de cada entidad.

 




Una vez que te acostumbras a depender de otros, no confiarás en tu verdadero poder

La presentación de guitarra eléctrica y batería viene de maravillas para mostrar el inicio de este shōnen (desconozco cómo se le llamará en China a este género). Los episodios varían su duración y pueden oscilar entre los 11 a 14 minutos aproximadamente, con escasas excepciones.  Se debe mencionar que la serie cada episodio va oscilando entre lo ocurrido años atrás, cómo Cao subió de nivel para llegar a ser el Protector de Rakshasa y el presente donde la protagonista va recorriendo su camino. Los números impares son la actualidad, los capítulos pares muestran el pasado, donde visualizaremos a varios rivales del Clan.

Enemigos remotos, resentimiento hacia los padres de los protagonistas, ejercicios contrarreloj para avanzar en el desarrollo de técnicas, fuerza y prosperidad de velocidad con los resultados esperados van haciendo mella positiva en la psiquis de Xia, llevando lo aprendido hacia el bien e intentando evolucionar como persona.

Mucho tiempo atrás de lograr el título de Defensor de Rakshasa, Yan se sometió a la perfección y limpieza de todo lo podrido. Desde chico que su obsesión por acabar con la corrupción molestaba al General Lu, vil figura que gobernaba con mano de hierro por placer. Cada dos episodios se puede disfrutar cómo avanzaron los hermanos para acabar con el nefasto antagonista, que si bien es fuerte, no conecta con la idea de alguien malvado y carismático sino una caricatura de lo que él piensa que debe actuar alguien impune y con legado poderoso. Una pena ya que el malo tiene que tener su personalidad sino es una cáscara vacía, uno de los pocos puntos negativos que tiene esta obra.




Animación muy fluida y, de los donghua que he visto, lo considero de los trabajados con esmero, bebe de muchas fuentes niponas y es notorio el profesionalismo en los fondos y detalles, sombras y colores muy nítidos.

Shi Xiong (Zombie brothers), Shi Wan Ge Leng Xiaohua (Cien mil chistes malos) y Hanhua Riji (Dios me preocupa) son otras de las obras del L Studio, por lo general títulos que parodian varias películas y géneros literarios en un contexto de slice of life, con mucho humor asiático. De todo lo mencionado, Calle Rakkshasa es el que hace un salto hacia el shōnen y con acción constante.

Aún no he visto la segunda temporada (recién estrenada hace pocos meses) ni la adaptación a live action, por ahora me conformo con dejarlo descansar un poco y luego seguir.

¡Nos vemos en otro número!

Nombre original: Zhen Houn Jie

Adaptado: del manhua de Xu Chen

N° de temporadas: 2 (2016 y 2021)

País: China

Categoría: shōnen

Género: acción, peleas, demonios, magia, fantasía