Rurouni Kenshin


El género chanbara, o género de samuráis, es uno de los grandes clásicos tanto en cine como en manga en Japón, similar al occidental «capa y espada». Aunque este género suele representarse sobre todo en el período Edo, ¿quién diría que «Rurouni Kenshin» no lo es? A pesar de estar ambientado a principios del período Meiji, siendo este su punto de partida en el momento actual en el que se desarrolla la historia principal del manga, «Rurouni Kenshin» podría decirse que es un referente mundial de este género y casi sinónimo de la palabra «samurái» para los adeptos del manga, incluso más que las historias realizadas por Koike y Kojima, estas sí, consideradas plenamente de este género. Pero, adentrémonos algo más en la historia de este manga para conocerlo mejor.

Argumento 

Kaoru Kamiya, una joven huérfana de padre y madre y heredera del dōjō de kendo donde se practica el estilo Kamiya Kanshin Ryū, conoce un día a Kenshin Himura, un vagabundo al que confunde con Battosai el carnicero. Ambos se enfrentarán al «verdadero» Battosai, un asesino que comete crímenes en nombre de la escuela Kamiya muy poco después de que se encuentren. Tras ello, Kenshin ayudará a Kaoru a resolver el incidente con este más que falso Battosai, que asesinaba a gente para manchar el nombre de la escuela Kamiya. Después de esto, se quedará a vivir con ella en el dōjō.

                De forma progresiva se nos irá presentando el resto del elenco principal, como Yahiko, un niño de 10 años que conocen como delincuente al servicio de la yakuza y que Kaoru termina adoptando como discípulo; y Sanosuke Sagara, contratado en un principio para que se enfrente a Kenshin pero con el terminará trabando amistad.

                La historia tiene tres arcos argumentales principales, unidos todos al pasado de Kenshin como asesino al servicio de los denominados «patriotas»: el arco denominado Tokio-hen, que va de los tomos 1 al 6, donde se nos van presentando los personajes principales citados antes, así como Megumi y los Oniwabanshū; el Kioto-hen, donde deberán enfrentarse a Makoto Shishio, un asesino como Kenshin, pero que busca la destrucción del gobierno actual por considerarlo corrupto y no acorde a sus ideales de igualdad para todos, que va del tomo 7 al 18; y el último, la «saga de la venganza», o Jinchuu-hen, centrada en el oscuro pasado de Kenshin, que vuelve en forma de Enishi, hermano de Tomoe, la esposa del primero, que va del tomo 19 al 27, dejando el 28 para cerrar la historia. 

El manga 



El autor de «Rurouni Kenshin» es Nobuhiro Watsuki, que publicó el manga en la revista Weekly Shōnen Jump entre el 1994 y el 1999. La editorial Shueisha, dueña de la revista, publicó los 28 tomos recopilatorios poco después.

                En España, fue la editorial Glenat la primera que publicó esta obra, en 1999, completando la colección en agosto del 2003. Debido al cierre de la editorial, fue la editorial Panini la que se hizo con los derechos de su publicación en España, por lo que sacó una edición que imitaba la kanzenban de Glenat-EDT y es la que se puede encontrar en la actualidad en librerías, compuesta por 22 tomos.

                El manga fue adaptado al anime por el estudio Gallop de los capítulos 1 al 66, tarea que continuó el estudio DEEN del 67 al 95. Además del anime, «Rurouni Kenshin» contó con una película llamada «Rurouni Kenshin: Ishin Shishi e no Requiem» y dos OVAs: «Tsuiokuhen» y «Seisōhen», además de tres adaptaciones al live-action. 

Opinión 



«Rurouni Kenshin» es, para mí, de esas típicas obras que adoras siendo adolescente y que te la relees veinte años más tarde (sí, así de vieja soy), y ya no te parece tan buena. No, no me malinterpretéis. «Rurouni Kenshin» es un buen shōnen, tiene unos personajes excelentes, un argumento que se sostiene y armonía en general, pero ¿por qué afirmo que no me parece tan bueno?

                Aquí, para ser justos, debería contraponer la opinión de mi yo de 16 años contra mi otro yo de 36 para poder intentar ser lo más justa posible con esta obra. Haciendo memoria, recuerdo que ese yo de 16 años vio el anime en una época en la que no había más narices que hacerlo por la televisión, ya que internet marchaba sobre ruedines. Es más, recuerdo con cariño que, precisamente, una de las primeras cosas que vi subtituladas del japonés fue la película de «Rurouni Kenshin: Tsuiokuhen», además de que «Rurouni Kenshin» fuera uno de los primeros mangas que comprara, la edición de colorines de Glénat, aquella tan fea y poco generosa con las ediciones niponas. Estaba yo pasando una época de esas en las que me dio por leer fantasía y empezaba a conocer el mundo japonés, por lo que los personajes con un pasado que les atormenta y que intentan redimirse me gustaban. Y, para que negarlo, tenía un crush con Kenshin (¿Quién no? Estaba ahí-ahí con Sesshomaru).

                Con ese recuerdo en mente, hace apenas unos días que me he vuelto a leer los 28 tomos con toda la ilusión del mundo. Tened presente que yo recordaba a Kenshin como un personaje profundo, con una evolución impecable y, además, conociendo más de la cultura e historia japonesa, pensé que me iba a enterar mejor de lo que estaba pasado y percatarme de los detalles, pero ya os hago el spoiler de que no fue así.

                Admito que mi recuerdo y mis expectativas se han confabulado para tener una experiencia negativa, ya que me encontré con un shōnen de acción, muy bien dibujado y con escenas de acción excelentes, influenciado a más no poder por el cómic americano de superhéroes, aunque con unos personajes que no acaban de desarrollarse y llenos de clichés de hace veinte años que ahora ya nos parecen pesados, poco novedosos. Os pongo varios ejemplos de esto: cuando Kenshin, en los últimos tomos, tiene su caída a los infiernos, es poco profunda y con una salida de estos súper estereotipada, arreglada en apenas unas pocas viñetas. Otro ejemplo es el malo que no es tan malo, en este caso Enishi, cuando secuestra a Kaoru; o los famosos Kenshin en plan «deus ex machina» a lo Son Goku de Dragon Ball.

                A modo de conclusiones finales, ¿recomendaría «Rurouni Kenshin»? Depende. Considero que es un manga que hay que leer, con preferencia sobre su edición anime, ya que es más claro en la evolución de la historia y de los personajes. Partiendo del hecho de que lo considero un imprescindible dentro de este mundo, lo recomendaría a lectores que les gustara los shōnen de acción bien llevado, con enemigos cada vez más poderosos y combates llenos de acción y bien ejecutados. En cambio, si estabas buscando mangas de corte histórico, no lo recomiendo, aunque si bien es cierto que hay varios detalles en los que el autor se basa en hechos históricos, son llevados hasta el extremo en pro del argumento.

                En definitiva, un clásico del manga de acción con samuráis y uno de esos protagonistas ultra carismáticos de los que rompen el molde y aparece solo una vez.

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