Hell Girl (Jigoku shoujo)



 

Si tienes rabia, rencor, un odio profundo hacia alguien que te hizo daño, puedes intentar vengarte si te conectas a medianoche y buscas el Correo Infernal. Con suerte hallarás a Emma Ai, una chica del inframundo que se te aparecerá y concederá tu revancha enviando a tu enemigo hacia el Averno.

Aunque no resultará tan sencillo, la elección de condenar a alguien también tiene su contraparte: quien desee el escarmiento estará castigado al final de su existencia con una eternidad llena de dolor y sufrimiento. O sea, que la contrapartida es vivir sabiendo que ya no entrarás al Cielo.

Al mejor estilo de Confucio, la protagonista parafrasea con una advertencia: «si quieres venganza cava dos tumbas», el alma de quien te lastimó tendrá el castigo merecido pero el solicitante sufrirá el mismo destino, ¿estamos realmente seguros de querer pagar semejante precio? ¿Vale la pena el tormento perpetuo?

«Nos vengaremos por ti»

Con historias simples y sin conexión, Jigoku Shoujo, también llamada la chica infernal, verá las angustias y esperará la decisión de cada personaje que vaya apareciendo. Algunas tienen motivos más que sobrados para apetecer la vendetta, otros dan ganas de gritarles en pleno rostro «¡Eh, no hagas una tontería!». Peligros de muerte, bulling, acoso laboral, despechos amorosos y un sinfín de acciones tortuosas irán manifestándose en los episodios, llevando a los minutos finales lo que esperamos, la sentencia o absolución por parte de los sujetos que invocaron a Emma.

Para desempeñar la acción final, esta misteriosa joven entregará a cada ejecutor un muñeco de paja con un hilo rojo: si la decisión es penar al abismo de las tinieblas solo se debe tirar y desenredar el cordel de color sangre; para no olvidar semejante pacto una vez ejecutada la venganza aparecerá en el cuerpo un tatuaje, recordándonos cada vez que lo veamos lo que nos espera a futuro.


A partir del episodio 12 veremos que entrará en escena Hajime Shibata, un periodista freelance. Con total apoyo por sus logros, pero sin mucho interés, le dejarán que investigue las misteriosas desapariciones que se dan en la ciudad y que tienen el nexo en común el rumor del Correo Infernal. ¿Una mentira de estudiantes? ¿Algo ilegal o con tintes mafiosos? Poco a poco tomará el caso como algo personal debido a una extraña conexión que tiene su pequeña hija Tsugumi de siete años con unas extrañas visiones, escenas donde hallamos a varias personas que invocaron los servicios del infierno. Cada vez acercándose más, padre e hija descubrirán el pasado de Emma Ai, sus ayudantes, el porqué de los deseos y lo oculto tras el Correo.

La entidad fantasmal posee tres ayudantes que la secundan y le dan una mano en los encargos de los demandantes humanos. Wanyūdō tiene la apariencia de una persona mayor que se transforma en una carroza de fuego, transportando a la líder desde su residencia hasta el mundo terrenal. Luego hallamos a Hone-Onna, mujer vestida usualmente de geisha, de gran belleza y generalmente encargada de engatusar a los condenados. Finalizamos con Ichimoku Ren, con su función de espía y seductor masculino del trío de colaboradores.


Estos asistentes fieles a Jigoku Shoujo tienen más desarrollo en la segunda temporada, donde visualizamos el pasado de cada uno y el porqué de su cariño hacia la joven. Sin embargo, aquí hablamos de la temporada inicial, si les toman el gusto hay otras tres secuelas (las primeras tres poseen 26 episodios, la cuarta 12) que totalizan 90 capítulos.

Terror psicológico, angustia de los solicitantes, fantasmas, visiones sobrenaturales y una pequeña embarcación que se acerca hacia la desdicha por siempre, una chica que rema junto al maldecido hacia el Torii oscuro. El camino hacia Hades está abierto, ¡nos vemos en otra reseña del Tío Scabbs!

«Oh, penosa sombra atada a la oscuridad, despreciando a la gente y haciéndoles daño. Un alma ahogada en un karma pecaminoso ¿Quieres probar a morir esta vez?»

 

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