Violence Jack (Go Nagai)

¿El padre de «Hokuto no Ken» y «Mad Max»?

Sí, la gran mayoría podría pensar que es una copia de estos títulos y, sin embargo, este manga se publicó en 1973, muchos años antes.

Con la estética propia de Nagai, aquí nos hallamos en un mundo donde solo la fuerza es válida y las bandas ahora están conformadas por delincuentes, violadores, asesinos y ladrones. En un mundo muy desigual, los pequeños poblados intentan progresar hasta que son visitados por los mencionados antagonistas, quienes imponen su ley.

Hasta aquí, nada novedoso y, sin embargo, fue pionero en introducir la trama de mundo postapocalítico con bandas punks, algo común en el día de hoy.

Antes que nada, es necesario avisar de que los 3 Ovas solo adaptan una parte de las sagas que tiene el papel, que consta de varios arcos y se recopilaría en 45 tankoubons en su totalidad.

Conocido por la rapidez de sus trabajos y la ayuda de varios colaboradores donde delega desde trazos hasta el entintado, Go Nagai estaba en pleno proceso de varias obras al mismo tiempo: MazingerDevilman y Cutie Honey, seguidos de Violence Jack, una especie de secuela de Devilman, tras el épico desenlace de este título.

 


Sinopsis

Cuando un meteorito cae a la Tierra, la humanidad ingresa a una nueva era después de que inmensos terremotos causaran millones de muertes, caos y anarquía.

Si a esto sumamos volcanes en erupción, maremotos, deslizamientos de montañas y tifones, veremos que Tokio es el lugar más castigado de Japón, ha sido descartado por los gobernantes y con nula ayuda por parte de los que ostentan el poder político. La comida es escasa, e incluso se muestra que hay un canibalismo salvaje, las mujeres son violadas y los hombres torturados y asesinados. En este panorama desolador aparece un gigante llamado Jack que no recuerda su pasado y ayuda a los débiles con su inmensa fuerza.

Algo que la versión adaptada a Ovas no mostró, es que el protagonista en realidad puede «intercambiar» de forma su cuerpo, siendo el más conocido su presencia de hombre gigante con aproximadamente 2,5 metros, la versión femenina que usa dos cuchillas y un preadolescente, chico pero muy salvaje.

Con una apariencia de vagabundo, Jack es avisado por una misteriosa ave dorada allí donde su brutalidad es requerida, lo que le permite aparecer oportunamente en los lugares que piden ayuda a gritos desde bastante tiempo. Su apodo juega a su favor, pues muchos de los brutos malhechores se orinan sólo con ver su imponente figura, una mole de músculos, altura considerable y lo peor: sus ojos, que irradian una rabia mal contenida cuando fija un objetivo, y no digamos cuando desenfunda un pesado cuchillo de cuarenta centímetros.


La enorme energía hace que se confíe y pueda atacar de frente a lo que el destino le ponga en su camino, la contra es que hay enemigos que hasta a él le cuesta derribar. Para eso hallamos la solución definitiva: una energía emanada de los cielos que le restituye vitalidad y miembros amputados.

Cada cierto tiempo se le agregará un plus oculto y sobrenatural para variar y sumar la tensión, de modo que la adrenalina no faltará en ningún momento.

Jack es un tipo a quien no se le facilitan las cosas porque su sobrenombre atrae a cada ser repugnante deseoso de la recompensa que se obtendría por su cabeza, cada vez con mayor asiduidad y con armamento digno de un ejército: camionetas con ametralladoras, tanques y todo tipo de vehículos motorizados que hasta incluyen helicópteros, claro que no saben que tratar de enojar a semejante bestia solo conlleva la fatalidad. Todo nos acerca al desenlace codiciado: la brutal pelea contra Slum King... y no digo más porque hay que leerlo y ya.

Opinión

El realismo que impregna sus páginas no es fácil de digerir, ya que a las mujeres prácticamente las tienen como ganado; las crueldades y muertes hacia niños abundan y no es inusual ver piernas que vuelan, brazos cercenados, sangre de a litros, cabezas en picas y sacrificios sin razón, tarea que se vuelve en contra con la presencia del héroe. ¿Héroe dije? Quizá me expresé mal, porque él suele llegar cuando la mitad de los resistentes ya perecieron, muchas veces espera que los habitantes expresen sus emociones y luego decide si actuar (o no), considerando que el destino lo tienen que crear las nuevas generaciones que se avecinan en el país.

El enfoque maduro vuelve a la narrativa con lo acostumbrado en trabajos anteriores: las caras de lo bueno y malo, el ying/yang, dioses y demonios, universos paralelos y arcos con finales agridulces. No todos los epílogos son felices, y la esperanza de un futuro acogedor sólo se obtiene con terribles bajas de ambos bandos.

Go Nagai tiene como costumbre hacer crossovers de sus personajes, alternándolos en muchas de sus creaciones y esta vez no sería la excepción, así un joven llamado Koji se halla «manejando» a un hombre muy grande y con apariencia de su mecha más conocido. Cuttie Honey también carga con sus 15 minutos de fama, pero ¡atención! Devilman es primordial, el autor le tiene un cariño tan inmenso que, hacia los tomos finales, las referencias ya dejan de ser guiños, sino que se unen a la trama principal y cierran algunos huecos de los personajes de su anterior obra.

Trazos que fueron perfeccionándose aunque todavía le falta, signo que se visualizan en otros títulos que vinieron en los años siguientes. Tramas de oscuros y grises, fondos no tan detallados pero sí anatómicamente se nota un gran avance por parte de Nagai.

Con un Tokio destrozado y abandonado a su suerte, la ley de la selva tiene un justiciero que rompe el molde, si bien encontrar ediciones físicas en español es difícil, hay muchas páginas en internet para darle una leída y ver esta obra clásica de Nagai, ¡nos vemos en otro número!


Ficha Técnica

 Nombre original: バイオレンスジャック(Baiorensu Jakku)

Autor: Go Nagai

Año de publicación: 1973

N° de tomos: 45 tankoubons  7 (1973) 7 (1977) 31 (1983)

N° de Ovas: 3

Categoría: seinen

Género: Fantasía, gore, acción

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