Análisis videojuego clásico: Comix Zone




Nos encontramos con el dibujante Sketch Turner, quien trabaja en su historieta «Comix Zone» donde la resistencia comandada por Alissa Cyn debe hacer frente a Mortus, un malvado mutante que desea apoderarse de todo.

Grande será su asombro cuando un rayo cae en su obra, haciendo que el antagonista creado por su mente salga de las páginas e intente que el artista quede plasmado en el cómic ya que, si Sketch muere dentro, podrá cortar sus cadenas y ser una persona de carne y hueso, conquistando con sus criaturas al planeta Tierra.

Ahora, el protagonista deberá lidiar contra mutantes originados de su propio tintero, en donde viñeta a viñeta intentará regresar al mundo real y sabotear cada trampa que Mortus vaya dibujando.

«Mortus: ¡Aquí no te puedo matar, pero sé dónde hacerlo!»

Este juego se desarrolla por desplazamiento, en donde el recorrido lo vemos en formato de una historieta bastante colorida y avanzamos a base de patadas, puños, objetos que encontremos y la ayuda de una rata amiga (sí, una rata como en Prince of Persia) nos trasladaremos a los siguientes niveles, claro que para ser un beat´em up es bastante difícil, un error puede costar hasta casi la mitad de la resistencia de nuestro héroe.


Con cada avance vamos incrementando los poderes y golpes especiales, hasta puede romperse parte del decorado ya que después de todo es papel y usarlo como arma lanzándolo a quien esté enfrente.

La forma en que se plasmó la idea de manejar un personaje en un formato de cómic fue innovadora. Pocas veces un juego de plataformas tenía tanta acción y era divertido, la dificultad elevadísima podía hacer que nos desanimáramos, pero con constancia y unas cuantas caídas, le tomáramos la mano. Defensas altas, contrincantes de cualquier lado y el villano que cada cierto tiempo nos dibuja más problemas para añadir, un combo explosivo y divertido.

«Alissa: Tu rata podría servirnos acá»


A Sketch ya de primera lo vemos con aire de joven que se enfrenta a todo, cabellera rubia larga recogida, buenos golpes y cierta agilidad para usar los recursos que hallamos, nos ponen a un tipo carismático y de yapa se enamora de la aguerrida Alissa que imagina que es «El Elegido», el recurso habitual cuando cae del cielo alguien desconocido. 

Su contraparte es el criminal Mortus, gris, de monóculo y sombrero, con su mostacho característico y un lápiz incordiando al agregar más caos.  Los recursos de la Sega Mega Drive son explotados por los frames, la paleta de colores y el apartado gráfico que simula mucho lo artesanal. ¿Mencioné que se podía elegir el idioma? Exacto, el español estaba disponible para leer lo que pensaban y decían dentro de los globos.

Y este es el gran logro, la trama no es oro, un título conformado de acción, golpear y puzles tampoco, pero el recurso viñetavilístico junto con onomatopeyas y globos de dibujo fueron el mejor incentivo para que llegara a estar en el listón alto de la consola ¿la contra? Ya estaba en su último periodo y faltaba poco rato para la creación de la híper exitosa PlayStation y con ello una nueva generación de juegos, pero de eso ya hablaremos en otro número.

Sacado en el mercado en el año 1995, se encontró con varias adaptaciones: PC, Game Boy Advance, Android y finalmente en la Sega Génesis Mini, en su apartado de grandes clásicos, algunos de ellos con banda sonora alternativa. El diseñador (y escritor de este título) es Peter Morawiec, quien ya estado detrás del apartado visual de Sonic the Hedgehog 2, Vigilante 8, True Crime: New York City, entre otras joyas.

¿Puede rejugarse tras 25 años en sus espaldas? Por supuesto, no olviden practicar y practicar hasta pasar este maravilloso juego, nos vemos  amantes de los juegos retro.

 



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