Beastars




Uno de los anime revelación de la temporada de invierno del 2020 es la adaptación del manga de Paru Itagaki, Beastars. Pero, ¿podría conseguir el estudio Orange plasmar el todo que constituye esta multipremiada obra? Es lo que vamos a intentar dilucidar a través de esta reseña de la primera temporada del anime.

Sinopsis

                El mundo de Beastars diferencia de forma clara dos grupos: los herbívoros y los carnívoros. Los segundos tienen, en aras de la convivencia pacífica, terminantemente prohibido comerse a los primeros, pero no siempre son capaces de reprimir sus instintos. Con uno de esos actos sangrientos es como empieza precisamente la historia de Beastars, donde se puede observar en los primeros minutos de metraje el asesinato por un ente desconocido de la alpaca Tem.

Legoshi y su amigo Tem.


                Poco después conoceremos a Legoshi, un lobo (solitario) que asiste a la academia Cherryton y que intenta (y reprime) esconder su propia naturaleza como depredador para poder coexistir con los demás. Es decir, en esa sociedad de intento de coexistencia pacífica entre los dos grupos antagónicos por naturaleza, el protagonista se debate en su fuero interno entre lo que su condición le reclama y lo que él, como ser consciente, sabe que es.

                Otro de los puntos importantes de la trama es la relación que se establece entre Haru, Louis y Legoshi. Haru es, en un principio, la víctima de los impulsos carnívoros reprimidos de Legoshi, pero después de conocerla tras un encuentro bastante equívoco, Legoshi desarrollará sentimientos con lo que tendrá que lidiar. ¿Será amor? O, por el contrario, ¿será su ansia de sangre?

                El otro personaje importante de la trama, Louis, es un actor carismático y aspirante a BEASTAR de ese año. Pero resulta un personaje oscuro y en plena contradicción que nos va mostrando su personalidad e historia a lo largo de los capítulos y en contacto tanto con Haru como especialmente con Legoshi.

Aspectos técnicos del anime



                Como ya hemos dicho en nuestra introducción, Beastars es la adaptación por parte del estudio Orange del manga homónimo de Paru Itagaki. Esta primera temporada consta de 12 episodios y es conocida mundialmente por haber sido estrenada en marzo del 2020 en la plataforma de streaming Netflix.

                El estudio Orange ya había adaptado en 2017 de forma magistral Hōseki no Kuni, en donde empleó de forma notable la animación 3D y la puso al servicio de la creación de una obra con resultado bastante correcto.

                Adaptar, sin embargo, Beastars y el arte de Paru Itagaki iba a suponer un esfuerzo importante del cual el estudio parece haber salido bien parado y con buena nota. La animación mezcla el tradicional 2D con el 3D y otorga personalidad propia a cada uno de los personajes (atentos, por ejemplo, a la forma en que cada uno tiene de andar, completamente diferente los unos de los otros), en donde consigue transmitirnos a través del lenguaje corporal matices que se nos escapan con el guion.

                El director encargado de esta adaptación es Shinichi Matsumi, que ha trabajado como asistente de director en películas tan importantes como Porco Rosso o Pom Poko, además de participar en la adaptación de la ya citada Hōseki no Kuni como director de capítulo.

                La adaptación del guion ha sido llevada a cargo por Nanami Higuchi, que ha trabajado en animes como Kill la Kill o Little Witch Academia en varios departamentos relacionados con la escritura o adaptación del guion.

                La banda sonora del anime es obra de Satoru Kousaki, que cuenta con una amplísima experiencia en estas lides. Destacamos, por ejemplo, su trabajo en Bakemonogatari, Fireworks, Lucky Star o Nisekoi, entre otros. El opening de la primera temporada lleva como título «Wild Side» y está realizado por Ali y el ending lleva como nombre «Le zoo» y está realizado por YURiKA.

Opinión

                Admito que tenía el manga de Beastars entre ceja y ceja desde hacía mucho tiempo y que, para mi desgracia, no encontré tiempo para leerlo. Sin embargo, Netflix te lo pone tan fácil que al final he acabado viendo el anime primero, en contra de mi forma de actuar habitual. Así que lamento mucho no poder tener ya una opinión formada del manga y poder comparar con su adaptación animada.

                De todas formas, sí que os puedo decir que el anime, ya desde la primera escena, me atrapó. El asesinato de Tem, la alpaca, es un buen motivo como para quedarte observando qué va a pasar y lo que parecía algo así como un thriller se convierte en un anime de corte psicológico que desgrana de forma medida cada una de las personalidades de los diferentes caracteres principales de la trama.

                Aunque se trate de una historia centrada en personajes que, por edad, son adolescentes, el contenido de Beastars es claramente adulto. No solo por las escenas de sexo que, si bien no son expresamente explícitas, no son para nada edulcoradas, si no por el tratamiento de la trama y su desarrollo, por lo que se podría decir que el anime está brillantemente escrito, lo cual da aún más ganas de leer el manga para ver si lo adaptado está a la altura o si es una de esas raras ocasiones en la que la adaptación es mejor.

                La primera temporada de Beastars te deja con ganas de más, ya que solo plantea varios temas pero no los finaliza, como el arco del asesinato de Tem, la relación entre Legoshi y Haru o el conflicto interno de Louis, por lo que tendremos que esperar a la segunda temporada o seguir la historia en el manga. De todas formas, os dejo aquí ya recomendadísimo este anime, uno de los mejores y más originales, a mi parecer, que se han adaptado estos últimos años.

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