Riding Bean


«Conductor de alquiler» hay muchos, pero uno que siempre está al límite de lo imposible sólo puede ser Bean Bandit, que ofrece servicio de recorrido a quien pague sus altas tarifas (40.000 dólares como mínimo), sin importarle si sus ocupantes sean honestos o personas fuera de la ley.

 Dentro del mercado negro es conocido junto a su compañera Rally Vincent por su efectividad: no importa el método ya que siempre hay una salida a través de su auto modificado, un Chevrolet Corvette 1968 tuneado a fondo. Pero el buen nombre de la empresa está en peligro... junto con sus vidas: han sido injustamente acusados de tener secuestrada a la hija de un importante CEO; si agregamos que el magnate está desaparecido y la policía tiene unas evidencias grabadas en video el panorama parece desalentador.

Con el futuro en juego deberán limpiar su reputación, hallar a los verdaderos culpables, salvar a la hija y su padre y lo más importante: vengarse de quienes le tendieron esa trampa.

¡Chaqueta de cuero, jeans azules, eso es estar a la moda! 


 Esperaba que fuera comedia y me llevé una grata sorpresa al combinarlo con una trama tirando a seinen. Las muertes no tardan en aparecer, y visualizamos sentimientos encontrados de Bean al inicio, él sólo desea conducir pero sin que se hallen bajas, sean policías o civiles.

Un antihéroe al límite de lo legal pero de buen corazón. Lo bondadoso puede esfumarse si su vehículo es tratado de mala manera, con un enojo que roza lo infantil.


Uno de sus sueños es poder crear un auto totalmente a su estilo, modificándolo y tuneándolo siempre que tenga oportunidad, aunque eso cueste mucho dinero. Y hablando de la carrocería, este anime se lleva las palmas por las persecuciones, Semmerling conduce un BMW 750 con un potente motor V12, el detective Perry un Shelby Cobra GT-500, piezas que son excepcionales si no fueran por el ingenio de Bean en las calles y la puntería de Rally.

El sadismo y las maquinaciones, junto a todo tipo de trucos sucios caen en la anteriormente mencionada Semmerling, una mujer que no titubea en aplastar y disparar a quien ya no le sirva; el enojo sin par sólo es equiparable al afán de dinero de Bean o la terquedad de Perry, ansioso de poner al dueto tras las rejas (al mejor estilo Inspector Zenigata , de Lupin III).

Auto a prueba de balas, laminado, blindaje extra, ruedas de lado... 



Este título en la versión manga duró 4 episodios debido a la cancelación de la revista Comics Noiz donde se publicaba, pero dando pie a que fuera como una especie de "episodio piloto" de lo que vendría pocos años después: Gunsmith Cats, donde varios protagonistas secundarios vuelven en otros roles pero con la misma personalidad. Una road-movie donde los tiros y el deseo de vencer están en la cúspide del ego humano.

Seiyuus: Encontramos a Hideyuki Tanaka detrás del papel de Bean, conocido por ser la voz de Kogure (Slam Dunk), Aioros de Leo (Saint Seiya) y Fujitaka Kinomoto (Card captor Sakura). Naoko Matsui pone su voz a Rally, es conocida por interpretar a Sonoko Suzuki (Detective Conan) y Katsumi Liqueur (Silent Mobius). Semmerling, la antagonista, cae en la seiyuu Mami Koyama, teniendo en su haber personajes como Balalaika (Black Lagoon) y Eva Heinemann (Monster).

Para terminar: Kenichi Sonoda, el creador original de Riding Bean y Gunsmith Cats está ahora recaudando fondos a través de Kickstarter para una nueva adaptación del clásico de los 80, esperemos que la impronta no pierda su fuerza con el paso de las décadas, cruzaremos los dedos. ¡Nos vemos en otro número!

Creador original: Kenichi Sonoda
Director: Yasuo Hasegawa
Año: 1989
Episodios: 1 OVA
Duración: 48 minutos


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