Monster Musume no Iru Nichijou


Ciertamente todas las obras ecchi rozan lo grotesco y unas se acercan más que otras al hentai. No es el caso, aunque las raciones de tetas, culos y todo lo demás estén servidas, la historia que hay detrás puede ser interesante.

Kimihito Kuruso se encuentra viviendo con una lamia de nombre Miia por un supuesto error. Un programa gubernamental pacta acogidas de chicas monstruo en familias que las acogen, como intercambio cultural.
Él como anfitrión debe encargarse de que la chica serpiente se integre en la sociedad, pero está prohibido tener relaciones interespecíficas, a pesar de que Miia arde en deseos por Kimihito.
Pero los problemas, no han hecho más que empezar: una arpía llamada Papi y una centaura llamada Cerea, se disputarán el amor de Kimihito. ¿Sucumbirá a sus bajas pasiones?

Okayado empezó a publicar Monster Musume no Iru Nichijou en 2012 en la revista Comic Ryu (Tokuma Shoten), llevando 15 tomos hasta la fecha. Su estilo de dibujo estilizado pero muy exagerado, recuerda tanto en personajes como la historia en sí al de Ikeda Akihisha y su famosa obra Rosario to Vampire: tetas infinitas, niñas sexualizadas y toda clase de malentendidos donde la supuesta inocencia de las chicas monstruo, contrasta con la enferma mente del humano. Abuso de los superdeformed (chibis) para amenizar las situaciones.

Como ya hemos comentado, se trata de un ecchi al uso, al que no le falta de nada, especialmente humor, empezando por la señora Smith, encargada de buscar familia a las chicas y que ve el potencial del pobre Kimihito, quien tiene que sobrevivir a los apasionados abrazos de Miia (con la excusa que es de sangre fría y busca calor), las ganas de jugar de Papi (con cuerpo de niña que no duda en usar su supuesta inocencia para quedarse en pelotas a la mínima), la centaura Cerea (cuyo diámetro pectoral raya lo grotesco. Las manos del protagonista, suelen terminar allí) y las demás monstruitas que irán llegando para hacer difícil la convivencia.
Los monstruos mitológicos escogidos como protagonistas, no son casuales, pues siempre han estado en la imaginación de los hombres con gran perspectiva sexual. Así pues, las lamias eran criaturas equiparables a las sirenas, cuya belleza atraía a los hombres y los hacía sucumbir al placer terrenal antes de matarlos. Las arpías (o Harpías) tenían la apariencia de hermosas mujeres aladas y su cometido era en principio robar comida, pero pasaron a castigar y torturar a los infelices de camino al Tártaro; las centáurides (que no centauras...) eran los miembros femeninos del clan Kentauroi, descritas como criaturas mitad mujer (bellísimas, por cierto) y mitad caballo. Imaginarlas con los pechos trotando por ahí, ha sido una de las ideas calenturientas de la prole masculina y en este caso, de talla XXXXXL.
Sin sujetador y a lo loco, podría ser el subtítulo de esta obra, a la que podemos agradecerle momentos de lo más cómico y de la que me chirría bastante la traducción, el saltarse las reglas siempre ha sido el deporte nacional, así que cuantas más nos pongan, más emoción a nuestra vida.
Para pasar un rato divertido, siempre que no os importe la cosificación de la mujer.

Ficha Técnica:

Nombre: Mi vida con las chicas monstruo

Nombre original: Monster Musume no Iru Nichijou

Autor: Okayado

Género: Ecchi, comedia

Categoría: Shõnen

Año Publicación: 2012 (abierta, Japón),2017 (abierta, España)

Nº Tomos: 15 (abierta)

Editorial: Yowu Entertainment

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