Que Riyoko Ikeda es garantía de una buena historia, no lo duda nadie. Que estemos hablando de transexualidad no es nuevo, pero esta obra es de 1978 y la delicadeza e información que transmite son dignas de estudio.
Veamos una delicada obra de la autora de Versailles No Bara.

S. XVIII. Una joven aristócrata se da cuenta que ella se siente un hombre y busca la aceptación. Su Padre y sus hermanos parecen aceptar su condición. No así su madre, cuyo interés en las relaciones de su hija va más allá de su felicidad, viendo el trasfondo social y económico que puede suponer.


Riyoko Ikeda es pionera en la exposición de las distintas identidades sexuales del ser humano. Forma parte del conocido 24-GUMI (o Grupo de las 24), precursoras del género shôjo, convirtiéndose en una de las mangakas imprescindibles de los años '70.
En 1967 publica Bara Yashiki no Shoujo en la revista Shoujo Friend Weekly y supone su debut como mangaka.
Con la sociedad francesa de los siglos XVII y XVIII como trasfondo, obras como Ayako (junto a Etsuko Ikeda), Versailles no Bara, Claudine...! o Eikou no Napoleon , desgranan una sociedad donde el poder económico y político deciden lo socialmente correcto en cuanto a comportamiento e identidad sexual.
Con un dibujo preciosista y lleno de detalles, adolece de unos secundarios de carácter plano, sin demasiados matices, lo que compensa con los principales, a los que no les falta detalle y expresividad. Su elegancia con los trazos está fuera de discusión
La narrativa se queda corta para una historia que hubiera merecido más tomos para poder explayarse.

A diferencia de lo que ocurre en Versailles no Bara (una mujer criada como hombre para suceder a su padre) en esta ocasión es una mujer que se siente hombre y quiere suceder a su padre. La identidad LGBT se enfrenta a la cultura de la Francia de finales del siglo XVIII, aunque todo su entorno se muestra comprensivo, desde su padre hasta el médico que "trata su enfermedad". Desde los 8 años, Claudine es consciente de que ha nacido en el cuerpo equivocado.
En 2009, Ikeda recibió el el mayor honor francés, Ordre national de la Légion d'honneur, en reconocimiento a sus conocimientos y difusión de la historia francesa.
Un hombre terriblemente torturado, pero con el que es muy fácil identificarse, busca la felicidad que le es negada una y otra vez por una sociedad poco permisiva.

Llama la atención que los personajes que más rápido aceptan la identidad de Claudine sean a priori sus antagonistas: un amante celoso y un tutor que sugiere una conexión romántica-homosexual con su padre.
Ahonda en la psique hasta insinuar que el padre de Claudine la acepta como es debido a su tendencia homosexual no confesa.
Así mismo, el personaje de la madre muestra la frustración por no poder perpetuar sus conocimientos y feminismo en su hija, no aceptando su condición de hombre.
Una lástima que en estas 112 páginas Ikeda no pueda mostrar su espléndido dibujo barroco para ahondar en la premisa.; se establecen unos arcos emocionales que terminan resolviéndose en un par de páginas, no dando tiempo a disfrutar de los eventos que se desarrollan y quedando muchos personajes como meras pinceladas que de otra forma se desarrollarían y darían lugar a algo más elaborado.
A pesar de los contras, es una obra preciosa, triste a veces que se queda como un imprescindible por la temática histórica que trata y el dibujazo de Ikeda. Se trata de la primera obra donde se trata y acepta el género trans.


Ficha Técnica:

Nombre Original: Claudine (ク ロ ・!)

Autor: Riyoko Ikeda

Género: Histórico, romance

Categoría: Shôjo, Yuri.

Año de publicación: 1978

Editorial: Margaret