La Isla de las Pesadillas


Lo primero que me llama la atención de este tomo, es la portada, con unos colores vivos y unos monstruos que, erróneamente, llevan a pensar en algún tipo de historia infantil.
Pero Hino sensei se aleja bastante de esta premisa, ya que los niños de sus historias no juegan normalmente, tienen hábitos "saludables" o crecen a imagen y semejanza de sus progenitores; la depravación y el horror están servidos por el maestro del género.

Una antología recopilatoria donde encontramos siete relatos: Nuestro querido profesor, Hola, señor Siluro, La niña de los cuentos, La isla de las pesadillas, Sudor frío, El cazador y La sirena.
Un profesor grandullón al que los niños adoran y cuya supuesta torpeza esconde un escabroso secreto, es la primera de las historias.
Con el bulling como marco, nos adentramos en la segunda, Hola, señor Siluro; La niña de los cuentos relata la historia sobre los gatos que hay en la zona a un visitante que se ha perdido...
En La isla de las pesadillas un náufrago se encuentra rodeado de bestias hasta que llega a lo que parece un templo. Pero lo primero que ve son cadáveres con máscara; un Sudor frío recorre el cuerpo de un samurái vagabundo al llegar a una extraña taberna, mientras en el siguiente, El cazador, se despierta tras una tormenta de nieve en un refugio lleno de animales disecados.
La sirena nos relata la historia de una leyenda que dice que si se atrapa una, se tendrán los poderes de un dios.

Tras Kazuo Umezu, considerado el padrino del género del horror, llega Hideshi Hino, el maestro más reconocido y que ha influenciado notoriamente a los grandes nombres del terror como Junji Ito, Suehiro Maruo o Shintaro Kago.
Nacido en Manchuria y tras la Segunda Guerra Mundial su familia tuvo que emigrar a Japón de donde procedían; en alguna ocasión ha comentado que casi lo matan durante la evacuación y este hecho unido a que su abuelo pertenecía a la yakuza forjaron su pasión por el horror.
Elementos grotescos y personajes deformes son la seña de identidad del maestro al más puro estilo Lovecraftiano. Dokumushi Kozou (El niño gusano) vió la luz en 1975 y desde entonces sus relatos no han hecho más que mejorar.
Sin ninguna conexión aparente, más que el horror en sí mismo, La isla de las pesadillas nos sumerge con su narrativa apabullante y su dibujo tan característico (irreal, grotesco, creando horror ya desde sus trazos), en siete historias de tinte terrorífico que despiertan tanto curiosidad por saber el por qué como asco por descubrirlo.

Del maestro Hino siempre me ha maravillado su narrativa: pausada, delicada, capaz de introducirte en la historia casi sin que te des cuenta.
Desde que experimentara con Kafka en El niño gusano hasta La serpiente roja (Akai Hebi) donde lo hace con El sueño de los pescadores de Hokusai, me llevan al escrito de Mark Fisher (en su libro Lo raro y espeluznante): Lo que es extraño no solo debe repeler, sino también atraer nuestra atención (...) La fascinación en Lovecraft es una forma de goce lacaniano: un placer que implica la unión inextricable de placer y dolor que comparto totalmente.
La cosa trasciende las connotaciones de positividad y negatividad expresadas por la libido, abruma y no puede ser contenida de ninguna manera, pero por esta razón sigue fascinando. Sigue aterrorizando exactamente igual que unas décadas atrás y si bien hablaba de su característico dibujo, cierto es que en el relato Sudor frío nos sorprende con un dibujo distinto, acercándose un algo a lo real, aunque la historia sea la que contenga más comicidad.
Hideshi Hino es garantía de gozar buenas historias a un buen ritmo y obviamente, esta obra también lo es.
El mimo puesto en la edición de La cúpula, desde la rotulación hasta el gramaje del papel, hace de ella un regalo perfecto para los sentidos, el olor del papel incluído.


Ficha Técnica:

Nombre original: Maboroshi-iro no kotō (幻色の孤島)

Autor: Hideshi Hino

Género: Horror

Categoría: Seinen

Año de publicación: 2018

Editorial: La cúpula

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