Entrevista a Fernando Blanco


Por Calistina

Fernando Blanco arrancó su carrera en el fanzine aragonés 451Grados y su primer trabajo profesional fue El fabricante (Camaleón). Tras trabajar como entintador de Jesús Saiz en Dark Horse, desembarca en DC con The Phantom. Una década da para mucho, y Midnighter y Apolo es su nuevo reto; sepamos algo más de él.

KZ- Sabemos que te lo han preguntado muchas veces, pero ¿cómo llegas al cómic?

FB- Mis comienzos son en el fanzine 451° de Zaragoza que hacíamos con Jesús Saiz, David López, Javier Pina y otros. De ahí paso a publicar una miniserie en la extinta Camaleón Ediciones, colaboraciones con Planeta de Agostini y trabajos publicitarios para ir tirando y de ahí, entorno al 2001 doy el salto a USA entintando a mis compañeros del 451°, los citados Jesús Saiz, David López y Javier Pina y alternándolo con obras dibujadas y entintadas por mí del personaje The Phantom. Más adelante me convierto en el dibujante regular de la serie Army Of Darkness, para Dynamite, serie con la que dejo definitivamente atrás mi etapa de entintador, en torno a 2006-2007. De ahí pasaría a Marvel, y desde entonces he ido alternando entre Marvel y DC.

KZ- Phantom, StrangerTrinity Of Sin, Max Payne 3 o Resurrection man. Todos para el Mercado Americano. ¿Qué recuerdas de esa época?

FB- En realidad son épocas bien diferenciadas, Resurrection Man o Max Payne corresponden a una época en la que mi carrera era gestionada por un agente (David Macho). Phantom Stranger sin embargo, es unos años después, cuando ya empecé a gestionar yo mismo mi carrera y es la primera serie regular como dibujante y entintador en la que he estado para las grandes y la más larga hasta la fecha (14 números), junto con J.M. DeMatteis, un tipo estupendo, fantástico guionista y leyenda viva del cómic americano.

Pasar a gestionar mi carrera supuso un antes y un después. Cada etapa de mi carrera se sustenta sobre la anterior. Mi paso al mercado USA se cimenta sobre el aprendizaje que supuso mi etapa de fanzines y Camaleón, pero es gracias a entrar en contacto con mi antiguo agente que doy el salto a USA y empiezo a poder vivir consistentemente del cómic. Pasar a representarme a mí mismo me ha permitido llevar mi carrera por otros derroteros que me han permitido mejorar y consolidarme como artista. Así que no reniego de nada. Quién soy es resultado de todas esas etapas que he ido recorriendo, pero creo que es innegable que la progresión ha sido a mejor.

KZ- Todo autor tiene alguien a quien admira. Corben, Eisner, Kirby, ¿quién sería tu mayor influencia y por qué?

FB- En cuanto a influencias soy bastante omnívoro, todo me influencia y no sólo cómic, sino cine o literatura, y me resulta prácticamente imposible focalizarme en uno o dos autores. Robo a discreción de todo lo que me interesa o creo que me puede resultar útil. Los 3 que citas son influencias ineludibles como lo serían Tezuka, Moebius, Kurosawa, Alan Moore, Steranko, Dostoieski, Otomo, Orson Welles o Ursula K. Le Guin. Aunque creo que una de las, sino más evidentes porque es inimitable, sí al menos consciente por mi parte al mismo tiempo que temprana, duradera y consistente en el tiempo es Richard Corben. No sólo por ser un dibujante excepcional con un dominio de la anatomía espectacular, sino que es uno de los narradores más hábiles y personales de la historia, con un universo creativo único que ha sabido darle la vuelta a los estereotipos de la narrativa pulp y el horror gótico dotándolos una relectura absolutamente contemporánea.

KZ- Hablemos de Midnighter y Apollo. Warren Ellis lo describió como parecido a la Sombra y que casi nunca salía sin su traje. El Rebirth no es así… Háblanos del cambio.

FB- La verdad es que no lo veo tan distinto... Si acaso el hecho de estar ahora dentro del universo DC y en una estructura multinacional como Warner hace que su faceta más “política” sea algo menos evidente, pero sólo en apariencia... Esa actitud que podríamos definir de “anarco-terrorista” ya no es tan explícita como antes. Ahora se dedica a machacar a los malos, pero esos malos no son tan fácilmente identificables como estructuras de poder como lo eran en la época de Authority. Por lo demás es el mismo cabronazo.

KZ- Trabajar en un número con distintos guionistas parece una pesadilla (narrativamente hablando). ¿Hasta qué punto desconectas de uno para afianzarte a otro? Dicho de otra forma ¿qué le pides a un guionista para que haya esa comunión” entre vosotros?

FB- Lo cierto es que eso de trabajar en un número con distintos guionistas en realidad no sucede así. Estas colecciones que están guionizadas por varios guionistas en realidad uno hace más de argumentista y el otro de dialoguista, así que el guión que te llega a ti funciona como una sola voz. Tampoco es que esa comunión” de la que hablad se produzca de forma automática, lleva su tiempo y no siempre sucede. En realidad la mayoría de los cómics funcionan por cuestiones de mera profesionalidad de los implicados. La distancia y la producción industrial de los cómics con sus fechas de entregas y demás servidumbres editoriales, no dejan demasiado espacio físico para “comuniones” de ningún tipo, simplemente las relaciones laborales en ocasiones funcionan de una manera más armónica que en otras, porque se da una mayor conjunción de intereses entre lo que el guionista pretende contar y tu capacidad para empatizar con ello. Sólo en muy raras ocasiones en los cómics mainstream se llega a dar una relación más cercana.

KZ- Me encanta Batman, pero Bruce Wayne, Dick Grayson, Gordon… ¿Cuál es a tu juicio el que mejor encarna al héroe y por qué?

FB- Todo depende de cómo entendamos al personaje... ¿es Batman un símbolo? ¿es Bruce Wayne? ¿o es una marca registrada como en Batman inc? Yo creo que cualquier opción es válida si sabemos contar bien la historia. Estos personajes no pueden ser inmutables en el tiempo. Evolucionan al pasar los años y por las manos de todos los autores y editores que les dan forma y su supervivencia depende de que sigan manteniendo esa contemporaneidad.

KZ- A pesar de dibujar para el cómic americano sé que te gusta leer un buen manga, como podría ser Wet Moon de Kaneko. ¿Qué es lo que te atrae de un manga para querer echarle un vistazo? ¿Qué género prefieres?

FB- Me siento más atraído por el seinen que supongo que es lo que me toca por edad. Es muy raro que compre un manga porque me atraiga el dibujo, porque en el manga el dibujo es mucho más funcional que en otros tipos de cómic. No importa tanto que esté bien dibujado como que el dibujo y la narrativa se adapten a la historia que se pretende contar. Hay dibujantes de una calidad brutal como Taiyo Matsumoto, pero su dibujo nunca es esteticista de manera gratuita sino siempre en función de lo que pretende comunicar. Puede ser en ocasiones increíblemente simple o de una belleza apabullante. En ese sentido creo que el manga es mucho más inmersivo que la BD o el comic book, donde constantemente estás parándote a contemplar los dibujos. Esto en sí no es ni bueno ni malo, es una manera diferente de disfrutar un cómic. Dejarse embriagar por la poesía visual de Los Jardines de Edena de Moebius es tan válido como dejarse atrapar por la capacidad fabuladora de un Tezuka o por el ritmo y la espectacularidad narrativa del circo de tres pistasde un Steranko.

KZ- Si tuvieras que escoger un personaje sería…

FB- Me interesan más las historias que los personajes. Cualquier personaje puede resultar interesante si tienes algo que contar. No tengo un interés especial por dibujar a Batman o Hulk. Quizás es porque ya he dibujado a casi todos y no tengo “espinitas” que sacarme al respecto. Como lector, he seguido muchos personajes a lo largo de mi vida, Conan, Hulk, Spiderman... pero nunca “religiosamente” sino siempre en función de los autores implicados. Quizás el que más he leído es Constantine... o al menos Hellblazer. Ya digo que soy más de seguir la obra de determinados autores.

KZ- Recuperemos a los guionistas, esos que deciden qué vas a dibujar y cómo (modo sarcasmo). ¿Con quién te gustaría trabajar y por qué?

FB- Hay muchos autores con los que me gustaría trabajar, pero al mismo tiempo no me muero por trabajar por nadie. Es una cuestión de dar con un proyecto que me apetezca y que crea que puede ser interesante para consolidar mi carrera. No tengo especial interés en ser un ”hot artist”. Los “hot artist” suben muy rápido y salvo excepciones desaparecen pronto. Yo soy más “corredor de fondo”. Sólo me interesa hacer los mejores tebeos posible, no dejar de aprender y poder vivir de ello.

KZ- Imagina que te dan carta blanca para hacer un cómic (guion y dibujo) ¿Sobre qué sería?

FB- Lo bueno del cómic es que no es como el cine, nadie te tiene que dar “carta blanca”. Si quieres hacer algo lo haces y de una manera u otra acabarás publicándolo aunque tardes mil años o acabes por autopublicártelo, aunque sea en internet. A ratos sueltos voy avanzando en un proyecto, pero prefiero no avanzar nada, porque no sería el primer proyecto que dejo abandonado en un cajón porque no me convence...

KZ- Llegamos a la pregunta estrella, la de la varita mágica. Tengo arte, lápices, ganas,… ¿Qué necesito para alcanzar tu nivel?

FB- Eso del niveles muy relativo. Hay muchos dibujantes que, desde un punto de vista académico, podrían considerarse peores que yo y sin embargo son mucho mejores autores de lo que yo soy. Igualmente yo ni siquiera me considero un dibujante especialmente "hábil" académicamente hablando. Soy un buen “tramposo”... pero es que esto de hacer cómics va más bien de trampear. El que piense que es un talent show se está equivocando. Pero incluso hacer trampas es una cuestión de aprendizaje y práctica constantes. No hay recetas mágicas.

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