Después de varios años sin artículos en librería Kasukabe, la volvemos a abrir para retomar el lugar por el que prometí que seguiría. En este artículo os hablaré de los inicios de la revista Garo, conocida por ser uno de los más importantes revulsivos en la esfera del manga de los años 60 y 70 del siglo XX. Así que, vamos allá.

La revista de manga alternativo y underground Garo fue fundada en 1964 por el mangaka Sanpei Shirato y el redactor Katsuichi Nagai, que buscaban un lugar donde publicar con libertad en el convulso mercado del manga de la década de 1950. De Shirato nos quedará publicada La leyenda de Kamui y varios de los mangas del conocido Shigeru Mizuki, como el conocido Kitaro.

                A estos autores se les unieron otros más jóvenes con obras nada convencionales y desde luego, con temáticas inéditas para el público japonés. Entre ellos destacaría Yoshiharu Tsuge, que ya había probado el nuevo género creado en los 50, el gekiga.

                Las nuevas historia de Tsuge eran más oscuras y llenas de complejos retratos psicológicos, como podemos ver en el manga Chico (1966), Akai Hana (1967) o Nejishiki (1968), todas ellas revolucionarias en ejecución y técnica. Además, Tsuge es conocido por su apelativo de creador del watakushi manga, en donde lo iremos encontrando en obras posteriores de forma constante.

                Otro autor importante que se sumó a Garo y que a su vez se vio muy influenciado por Tsuge fue Yoshihiro Tatsumi que, después de años de fracasos y sin poder adaptarse del todo bien a los cambios de la industria del manga, creará unas historias con fuerte componente de crítica social, como Who are you?, en donde explota temas ya vistos en Tsuge: alienación urbana, frustración sexual y culpa.

                Tras el impacto de la obra de Tsuge, varios jóvenes mangakas, nacidos ya después de la guerra, empezaron su andadura en la revista Garo siguiendo la estela de temática rompedora que estaba barriendo los cimientos del manga tradicional. Estamos hablando de Seichi Hayashi, Shin'ichi Abe y Oji Suzuki.

                Hayashi, en su obra Elegía roja, que se publicó en Garo entre 1970 y 1971, tiene grandes influencias de la nouvelle vague, con un estilo narrativo vanguardista. Abe, por su lado, siguió la senda watakushi y muchos de sus mangas son autobiográficos, como por ejemplo Miyoko Asagaya kibun, publicado en Garo en 1971, en donde ya vemos una de sus características principales: explicar la historia desde el punto de vista de ella. Sin embargo, a finales de los 70, le diagnosticaron esquizofrenia y no volvió a publicar en Garo ni en su sucesora, AX, hasta la década de los 90. Oji Suzuki, amigo íntimo de Abe, tenía propensión hacia historias más oníricas, como podemos ver en Mugibatake Nohara (1987) a Ôtobai shôjo (1973).

                Los artistas de la generación anterior, muchos de ellos centrado en el gekiga, también se vieron influenciados por esta nueva manera de hacer mangas, más realistas y personales. Por ejemplo, Yu Takita, uno de los primeros colaboradores de Garo, comenzó a publicar historias autobiográficas, como Terajima-cho (1968).

                Otro de los mangakas gekiga originales que también adoptó un estilo parecido al de Yu Takita fue Masahiko Matsumoto, en donde con historias como la de Happy-chan (1974) podemos ver a jóvenes protagonistas que han emigrado a Tokio desde zonas rurales, y nos muestra retratos costumbristas de la sociedad de la década de 1960.

                No podemos finalizar este articulo sin volver a mencionar a Shigeru Mizuki, el cual también se iniciará en el tipo de manga watakushi y nos traerá obras como Sôin gyakusai se yo (1973) y en Non-no ba to ore (1977).

Bibliografía



Mazur, Dan; Danner, Alexander: Cómics, una historia global. Barcelona, ed. Blume ,2014