Por Calistina

Desde Murcia se graduó en la escuela de Bellas Artes. Desde entonces, Sonia Matas no ha parado de hacer ilustraciones en las que la explosión de color y fusión de técnicas nos deja boquiabiertos.

Sepamos algo más de nuestra portadista en este número:

KZ- La pregunta del millón. ¿Cómo decides dedicarte a la ilustración? ¿Qué te aporta (¿mucho dinero?)?

SM- Durante la carrera de Bellas Artes fui plenamente consciente de que si quería mejorar tenía que practicar muchísimo más de lo que lo hacía hasta la fecha. Pero ya sabemos lo que ocurre. La vida pasa, y si tienes trabajo y/o estás estudiando cuesta sacar un hueco todo lo a menudo que uno debe. Así que empecé a aceptar –muchos- encargos para obligarme a dibujar más y más. Superé con los años esa etapa en la que vives permanentemente frustrado y empecé a tener más o menos nivel para hacer mis propias ilustraciones. Ahora solo me frustro día sí, dibujo no, lo cual es ya un avance (siento no darle esperanzas a los que siguen en esta situación, la gente autocrítica puede llegar a ser bueno pero no puede dejar de ser autocrítica).

¿Mucho dinero? Me da dinero para vivir pero sobre todo me da algo mucho más importante: invertir todo el mi tiempo en mi pasión. Y, siendo honestos, se me da fatal tener jefe…

KZ- Hay muchas disciplinas que engloban ilustración, como el cómic. ¿Te has planteado sacar alguno? ¿Sólo te interesa la ilustración como tal?

SM- Mi fuente de ingresos principal viene de un cómic que estoy haciendo para un cliente particular francés que en principio no va a ser publicado (Francia, ese lugar en el que la gente se permite tener un cómic dibujado como capricho). Aún no soy suficientemente buena, creo que la narrativa visual es muy compleja y que hay que practicar muchísimo porque el cómic es una señora disciplina que no te permite cojear en nada (vivo con un tomo de Scott McCloud y un atlas de anatomía bajo la almohada).

No descarto hacer algo propio en un futuro pero a corto plazo no tengo nada previsto.

KZ- Tus ilustraciones son todas en digital. ¿Has pensado que en modo convencional tus “originales” subirían de precio? ¿Qué tiene el digital que no tenga el manual?

SM- Vengo del óleo y nunca lo he dejado completamente de lado. El último “inktober” de hecho lo he conseguido hacer entero a base de puño y tinta. Sin embargo disfruto mucho del digital porque tengo muy poca paciencia. Y ya no sólo por esperar entre capa y capa de pintura, sino porque a veces en lugar de pensar dos veces si lo que hago es técnicamente correcto necesito probar el color directamente y ver si funciona, si me hacen los ojos chiribitas. La pintura plástica y la digital tienen muchos puntos en común pero otros completamente diferentes así que no creo que acabe dedicándome solo a una de las dos disciplinas.

KZ- Mirando tus ilustraciones, veo una predisposición a los azules y naranjas. ¿Es para mezclar fríos y cálidos?

SM- Más que fríos y cálidos yo diría que lo que más me gusta es mezclar complementarios. Para no aburrir con teoría del color -que muchos lectores conocerán y muchos otros no les apetecerá leer- diré que puedes saber con un círculo cromático qué color queda mejor con otro (según lo que busques) pero a veces hay cosas que se escapan un poco a la metodología. Hay colores en mis ilustraciones que se han quedado ahí porque al probarlo sentí mariposillas en el estómago. Y sí, suelen ser esas mezclas de fríos y cálidos.

KZ- Tienes una tienda en la que vendes desde pósters hasta camisetas con tus dibujos, pero, ¿has realizado alguna vez alguna portada para libro/cómic o algún cartel para eventos?

SM- En cuanto a carteles para eventos gané un par de concursos cuando empezaba (me presentaba a todos los que podía) y el año pasado me pidieron hacer el cartel del Video Game Cómic (Alicante), pero sobre portadas paralibros he trabajado con varios autores. Espero poder dedicarme más a este tipo de encargos, ¡son de los que más me gustan!

KZ- A la hora de realizar una ilustración, ¿qué te inspira?. Y ya que estamos, ¿qué te gustaría dibujar, sin pensar en si se va a vender o no?

SM- Tengo bastante diferenciado mi trabajo personal del resto. Amo todo lo referente al color, al cuerpo femenino, la fantasía y la naturaleza. Una cosa curiosa de la que me he dado cuenta últimamente es que cuando dibujo por placer mis personajes rara vez tienen algo que indique dónde o en qué época se encuentran. Me centro en las formas, el volumen y los tonos, en notar esa chispa en el pecho que me indica que eso que acabo de hacer tiene que estar ahí. Todo eso sin preocuparme por el contexto, que -de momento- es algo que no me interesa demasiado. A veces me da la impresión que es la propia ilustración que me indica cómo quiere ser plasmada.

KZ- Tienes un estilo muy distinto a Marta Nael, pero diría que te puede haber influido.. ¿Es así? ¿A quién admiras o quién es tu referente?

SM- Desde luego, Marta Nael siempre ha sido una de mis mayores ídolos e influencias. Sus piezas son tormentas cromáticas en las que te dirige como un maestro de orquesta. Marta tiene un control impresionante del color pero también del dinamismo y las proporcionesanatómicas.

Hoy en día hay muchos (insisto, MUCHOS) grandes artistas, y no me canso de descubrir autores nuevos. Creo que los que más han influido en el trabajo personal (el que tengo publicado y que podéis ver en internet)son por una parte los genios compositores visuales de Bastien Lecouffe Deharme, Egon Schiele y Chuma Hill. Por otro lado las formas y colores de Loish, Van Gogh y Monet podría mirarlas eternamente sin cansarme y desde luego han influido directamente en mi trabajo. Otros autores como Madureira, Barbucci, AgnesCecile o los impresionantes artistas españoles Fernando Dagnino, Dani Acuña, Iban Coello, Dibujante Nocturno, Jorge Monreal o Álvaro Jh tienen que aparecer aquí porque no me canso de ver y analizar todo lo que hacen (así que imagino que algo me influirán, o más bien ¡espero que sea así!) Y, por último, aunque no haya una repercusión directa en mi estilo tengo que nombrar aDaveMcKean y Shaun Tan, ambos alucinantes novelistas gráficos que me ponen la piel de gallina con lo que cuentan (y sobre todo, con lo que no) ya Patricio Betteo y Julio Antonio Blasco, que siempre me ayudan a cambiar un poco de aires y a disfrutar otros estilos.

Me dejo a muchos, pero creo que a día de hoy esto es más o menos mi Monte Olimpo.

KZ- ¿Qué es lo que más disfrutas de todo el proceso (lápiz, tinta, color…) y por qué?

SM- Disfruto mucho ese momento en el que estás con el boceto y vas marcando las formas que más te gustan hasta que de repente empieza todo a encajar. Muchas veces ni termino el boceto y la empiezo a empastar con color, que es mi parte (/droga) favorita. 

KZ- Y por último. ¿Qué consejo le darías a quien quisiera alcanzar tu nivel?

SM- Recuerdo que cuando compré mi primera tableta la tuvieron que pedir a Alemania porque aquí en España no las vendían (hace ya 15 años desde entonces). Me supuso un esfuerzo enorme porque valía un dineral (una Wacom intuos2 tamaño L por 500€) si tienes en cuenta que era una adolescente cuyos únicos ingresos venían de ayudar a limpiar las casas de un par de vecinos, pero leí por internet que había sido una buena compra para otros dibujantes y me lancé a la piscina. Fue completamente un salto de fé, pero era mi capricho, me gasté todos mis ahorros en lo que más me apasionaba. Cuando realmente algo te gusta tanto yo creo que no puede salir mal.

A qué me refiero. Si algo te motiva e inspira tanto que puedes pasarte día y noche sin parar de hacerlo -muchas veces literalmente-, al final, por narices, acabarás siendo bueno. Soy de esas que piensan que no existe el talento sino el trabajo duro mezclado con una pasión. Además, si en cada proyecto en el que trabajas encuentras la forma de expresarte y disfrutarlo, al final te harás tu cartera de clientes a los que les encantará trabajar contigo. 

¿A veces hay que hacer trabajos que no nos gustan por necesidad? Está claro… en mi caso he intentado diferenciarlo como he podido. Me pasé como 7 años en trabajos que no tenían que ver con el arte hasta que me pude mantener solo con la ilustración, igual que muchos de mis compañeros de gremio. 

Tiene que gustarte mucho porque no es un mundo fácil, y menos en nuestro país. Pero si lo tienes claro (y sabes inglés), como decía Mark Twain: “Los dos días más importantes en tu vida son el día en el que naces y el día que descubres para qué.”