Aggretsuko



¿Sabéis aquello de que entras en Netflix a las 10 de la noche, cansada después de un día agotador y sólo quieres echarte unas risas? Pues ese era precisamente el estado anímico en el que estaba cuando encontré Aggretsuko, también conocido como Aggresive Retsuko, la historia de una panda roja antropomórfica que nos cuenta su vida, sobre todo centrada en el trabajo. Puedo adelantaros que cumplió las expectativas y en breve os descubro el porqué.

Argumento


Retsuko es una joven panda de 25 años que trabaja como secretaria en el departamento de contabilidad de una gran empresa japonesa. Su vida es monótona y además sufre de mobbing laboral debido a su actitud pacífica y servil, de la cual se aprovechan. Además, ella intenta con todas sus fuerzas poner buena cara y ser positiva, pero es que a veces la vida le resulta demasiado. Así que Retusko coge su micrófono y se va a un karaoke, en donde reserva una sala sólo para ella. Allí, la adorable Retsuko se convierte en otra y suelta toda su rabia e ira contenida cantando death metal.

Apartado técnico



La serie consta de una temporada de 10 episodios de 15 minutos de duración cada uno, aunque ya se ha confirmado una segunda temporada que verá la luz en 2019 de la mano de Netflix, su licenciataria.
                
La serie que estamos reseñando es la segunda que se saca sobre el personaje de Sanrio. La primera comenzó a retransmitirse en abril del 2016 bajo el mismo título. La nueva versión cuenta con el mismo director, Rareko, y está realizada por el estudio Fanworks.

                La animación de Aggretsuko es totalmente kawaii. No hay que olvidar que Sanrio es la casa de Hello Kitty y para este anime, aunque alejado en cuanto argumento de la línea alegre habitual, comparte el mismo diseño cuqui para sus personajes como también para el tono general de la serie. Sin embargo, tampoco podríamos decir que la animación esté sumamente cuidada como otras obras de anime, pero cumple su función y le casa bien al argumento, que es lo que importa al final.

Opinión

METAAAAAAAAAAAAAAAAL

Como ya dije al principio de la reseña, el único objetivo que buscaba al empezar a verla era el mero entretenimiento y echarme unas risas. Y puedo decir que el anime lo logra, siendo una de las series que más sonrisas (que en la escala Ysora de cachondeo diríamos que es hilarante) me ha sacado últimamente.

                He leído varias reseñas, sobre todo en inglés, en las que dicen que Aggretsuko es la representación de los millenials, a los que parece ser que por generación pertenezco. No sé si lo hará con todos, pero lo que la serie hace es coger y presentar la vida de una mujer de 25 años que está, vamos a decirlo claramente, hasta el mismísimo moño. Hasta las narices de tener que comer mierda todo el día, que son uno tras otro iguales, con la perorata de que «así se ha hecho toda la vida», salvo con una diferencia: a nosotros se nos vendió la moto de que si te esforzabas y lo hacías lo mejor que podías, al final conseguirías todo lo que te propusieras (mentira).

                Aggretsuko refleja bastante bien, en mi humilde parece que ignora cómo funciona una empresa japonesa de primera mano, las relaciones laborales. Viendo la serie me retrotrajo a la lectura que hice del libro de Amélie Nothomb «Estupor y temblores» que, precisamente, tiene lugar en una empresa japonesa. En él, la autora nos cuenta su propia experiencia, también haciendo gala de su vis cómica, de cómo le fue a ella y del mobbing que sufrió, con una sutil diferencia: que Nothomb estaba sola y Retsuko no. Nuestra panda roja cuenta con varios compañeros que la ayudarán y apoyarán para que sea ella misma la que rompa con las dinámicas personales, especialmente con su jefe, el señor Ton.
                El anime también da un pequeño repaso a los anhelos de una joven de 25 años (casarse, largarse de la empresa), pero también nos presenta otros modelos de personalidad que van más allá que la sumisa Retsuko, como por ejemplo su compañera Fenneko, ácida y fría o la señorita Washimi, una alta ejecutiva que aporta otros valores más feministas dentro del machismo de la empresa tradicional japonesa y por ende, de su sociedad.

                En definitiva, Aggretsuko es un anime ágil y divertido, que sirve para desconectar y que refleja cuidadosamente el mundo de la empresa japonesa.

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