Mahou Shoujo Ore



El número cada vez mayor de títulos dedicados a poner patas arriba todas las convenciones de las Magical Girls, posiblemente sea la forma en que nuestra generación perdida está reaccionando con cinismo al amor rosa y al pastel infinito con el que crecimos viendo Sailor Moon, Cardcaptor Sakura o similares. Ya sea a través del humor (los magical boys de Cute High Earth Defense Club Love! reseñada en estas páginas), o desde el giro a la oscuridad/horror (Puella Magi Madoka Magica o Magical Girl Site), la parodia/subversión del género empieza a convertirse en un género en sí mismo. Mahou Shoujo Ore, adaptación del manga del mismo nombre creado por Icchokusen Moukon, es la más reciente adición a la lista del contra-género.

                Pero Mahou Shoujo Ore no se limita a satirizar todos los estereotipos habidos y por haber, también aprovecha para matar dos pájaros de un tiro y clavar sendas dianas en la industria de la animación y el mundo de las idols. A la primera llega incluso a dedicarle un episodio entero lleno de miserias y precariedades del sector empleando una parodia dentro de otra parodia, de esa reciente infamia titulada Shin Godzilla como hilo conductor. Una hábil muestra de ese humor en serio, que primero te hace reír y luego te da ganas de llorar cuando reparas en que te estás riendo de cosas que realmente pasan. Pero es en la segunda donde verdaderamente brilla, al establecer paralelismos con la maquinaria nipona del famoseo prefabricado en la categoría Sub-20. En ambos casos, la fecha de caducidad del producto suele coincidir con el fin de la tierna adolescencia (o incluso el fin de la pre-adolescencia, si me apuran).





                Es esta circunstancia la que marca el punto de partida de la historia. Saki Uno, nuestra protagonista, descubre por casualidad que su madre ya hacía de magical girl y, contra todo pronóstico, seguía ejerciendo de ello, a pesar de la insistencia de su «adorable» mascota de soporte de pasar el testigo a una nueva generación, ya que la pobre doña ya no está para esos trotes. Saki no está muy por la labor, ya que tiene bastante con intentar hacer despegar su carrera en el cruel mundo del entretenimiento a pesar de su inexistente talento para cantar y bailar. Sólo el peligro inminente sobre la vida de su amado Mohiro (un popular idol y único motivo por el que ella quiere meterse en ese mundo) le impulsará a firmar el contrato de magical girl. Y con ello, abrir de par en par las puertas del WTF. El pack de transformación incluye cambio de sexo y sobredosis de esteroides (envuelto en un bonito vestido rosa, faltaría más) porque el cuerpo masculino es el más apropiado para el combate. Mascota dixit. Y finalmente, la indiferencia de su amado se transforma en profundo interés por su musculoso alter ego mientras la protagonista no logra decidir si esto es una bendición o un caramelo envenenado. Y esto no es más que una pequeña síntesis del primer episodio.



                Lo que sucede a continuación es una divertida sucesión de meta-bromas, lluvia de dardos envenenados hacia la cultura popular, chistes autoreferenciales y algún que otro huevo de pascua de Estudio Pierrot. Todo aderezado con frecuentes destrozos de la cuarta pared que rivalizarían con el mismo Deadpool. Y músculos. Y lazos. Y malas coreografías. Y hostias. Y más músculos, porque naturalmente no nos vamos a limitar a una sola magical girl, qué te has pensado. ¿Qué haces ahí todavía que no te has ido corriendo a verlo?

Ficha Técnica


Nombre Original: Mahou Shoujo Ore
Director: Itsuro Kawasaki
Estudio: Pierrot plus
Año: 2018
Género: Magical Girls
Categoría: Shoujo/Shonen

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