A los que nos gusta perdernos en grandes librerías donde encontrar prÔcticamente de todo, nos sorprende saber que los primeros "repartidores de cultura leída" fueron los quioscos. No sólo se podía adquirir el periódico sino que cualquier tebeo pasaba por sus manos.
Llevamos unos días oyendo hablar del Gekiga, término acuñado por Yoshihiro Tatsumi para alejarse de la imagen infantil y banal del vocablo manga y que sin la ayuda de las llamadas Kashi-Hon, no hubiera prosperado en Japón.
Entonces, ¿de quĆ© hablamos?
Las librerías conocidas como Kasihon'ya eran un servicio de préstamo de libros que tiene su origen en el período Edo (1603-1868) donde adquirir un libro era un lujo poco permisivo, pero alquilarlo estaba mÔs al alcance. Es entonces cuando aparecen los llamados KybiÓshi, el cómic puramente para adultos, de género satírico basado en la cultura del momento.
Eran quioscos ambulantes en los que se podía encontrar de todo. Hacia el año 1808 existen censados unos 656, mÔs que baños públicos, llegando a ser 800 hacia el año 1840.

Tenían un escaparate donde mostrar sus novedades, pero hacían el grueso en la visita a los hogares, donde tenían un control de sus clientes a modo círculo del lector y el sello de una Kashihon'ya proporciona información tanto de la procedencia del libro como de es copia en particular. El sello iba en la primeras pÔginas del libro y los precios de los ejemplares variaban de una ciudad a otra.

Pero no solo podĆ­an adquirirse libros usados. Snacks de diversa Ć­ndole y cualquier cosa para entretenerse, estaba en alguna estanterĆ­a.
Así pues, junto a las novelas de samurÔis, conocidas como Jidaimono y las dedicadas al entretenimiento de masas, Taishû ShÓsetsu, crecía exponencialmente su oferta y público.

Tuvieron su mƔximo esplendor en el Perƭodo Meiji (1868-1912), siendo la ciudad de Osaka la que ostentaba mayor oferta de entretenimiento de este tipo.

Durante la II Guerra Mundial ven mermados sus servicios con la aparición de las bibliotecas, cuyo servicio público y gratuito termina poco a poco con tan lucrativo negocio y es a finales de los '70 cuando prÔcticamente desaparecen

Ishiko JunzÓ (1928-1977), coleccionista de arte japonés alternativo, especialmente manga, definió a los/las kashikon'yas como la matrix e incubadora del nacimiento y crecimiento del movimiento Gekiga, así que como decíamos al principio, no habría un término sin el otro y actualmente
Podemos encontrar alguno de estos quioscos cerca de la estación de Hiyoshi y admirar sus esacaparates.

BibliografĆ­a:
- Wikipedia consultada el 29 de marzo de 2015.
- Modern Asian Studies de P. F. Kornicki
- Manga's Cultural Crossroads de Jaqueline Berndt y Bettina Kümmerling-Meibauer