Se confirma para primavera del 2015 la continuación de las andanzas de Eiichiro Maruo en sus inicios del tenis.

Con mucha inteligencia pero sin ninguna habilidad deportiva, se dedicará a cambiar esto estudiando a los rivales y usando diferentes estrategias donde mezcla matemáticas, probabilidades, hábitos de los rivales, etc. Cuando conoce a Natsu, miembro femenino del Club de Tenis, su motivación será mayor: ahora quiere ser un tenista profesional.