Posibles Spoiler.

“Cuando se juega al juego de tronos sólo se puede ganar o morir. No hay puntos intermedios.” (Cersei)

     PrĆ”cticamente un aƱo hemos tenido que esperar para poder continuar disfrutando de lo que ya se ha convertido en LA SERIE por excelencia de estos Ćŗltimos aƱos, y todo de la mano de una de las productoras con mĆ”s cantidad de SERIES –sĆ­, con mayĆŗsculas- aplaudidas por crĆ­tica y pĆŗblico: la HBO (suyas son The Wire, Los Soprano, Boardwalk Empire…). Desde que supimos hace aƱo atrĆ”s quiĆ©n habĆ­a tras el proyecto de llevar a la pequeƱa pantalla la magna obra de George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego (revista KZ nĀŗ 13); y que el propio autor, con experiencia mĆ”s que sobrada en el mundo de la televisión, participarĆ­a de forma “cuasiactiva”, muchos de los seguidores de los libros se nos caĆ­a la babilla, y la primera temporada, aĆŗn con sus Ć­nfimos defectos, nos dejó a muchos satisfechos. ¿SerĆ­an capaces de mantener el nivel en esta segunda temporada?



Actuaciones impecables, asombrosos escenarios y preciosos exteriores.

La confirmación de que la serie no iba a cambiar de nombre, como los libros de Martin (pues esta segunda temporada siguiendo la versión en celulosa serĆ­a Choque de Reyes), estaba mĆ”s que cantada, y sin duda Juego de Tronos es el tĆ­tulo que mejor aglutina a toda la saga de Canción de Hielo y Fuego, pues durante toda la historia (y como les gusta canturrear a MeƱique y Cersei) todo lo que ocurre forma parte del Juego de Tronos, donde ganas o mueres. 


Con un primer capítulo introductorio de los personajes tras los acontecimientos de la primera temporada, muy soso pero necesario, tan sólo destacaba el confirmar que los actores de los personajes ya conocidos hacían un trabajo sublime, y que la nueva ingesta de nuevos personajes no iban a ser menos con sus determinados actores. Desde Asha, hermana de Theon; Margaery Tyrell con ansias de poder, Stannis Baratheon donde Stephen Dillane estÔ increíble y pletórico, éste último con la compañía de Carice van Houten como la bruja roja Melisandre (increíble en todo: desnuda, pariendo sombras y actuando) y su mano derecha Davos, el caballero de las cebollas; la actriz que encarna a Brienne (que debería ser mÔs fea, pero bueno) y como no, no olvidarnos del actor que ha encarnado a Jaqen H`gar, un personaje que se vuelve tan increíble como en el libro. Y otros actores con menos presencia o menos fuerza en la primera temporada demuestran su gran valía aquí, como ocurre con Osha, Theon, Renly y la angustiada Sansa.

La calidad en la serie, pues, sigue siendo de diez, y no sólo por sus actores (que son los que llevan gran parte del peso) sino también por sus escenarios cuidados, vestimentas y atuendos, y sus magníficos exteriores que ha provocado que sea una serie que esté rodando en medio mundo. Todo ello con una calidad de CGI de admirar para una serie de televisión, por lo que no nos cuesta imaginar los por qués es una de las series mÔs caras de la televisión con una media de seis millones de dólares de presupuesto por capítulo.

Dos en el frente y dos en la retaguardia.

La segunda temporada ha destacado sobre todo por ser la Temporada de Tyrion y Arya, los dos personajes que se han lucido sin ningĆŗn problema y que personalmente destaco (y eso que las escenas de Arya en el libro me parecĆ­an muchas soporĆ­feras y cargantes). Por una parte tenemos a nuestro enano mal hablado pero con don de lengua e intelectual como la Mano, preparĆ”ndolo todo ante lo que se les viene encima. Primero para no acabar muerto como el resto de manos, segundo para tener el mĆ”ximo control en la corte y por Ćŗltimo para preparar a Desembarco del Rey para la gran batalla que se avecina tras el inicio de la guerra de los Cinco Reyes. Tyrion demostrarĆ” su ingenio y valĆ­a en cada capĆ­tulo, sus verdaderas intenciones (mĆ”s nobles en el fondo que muchos) y estaremos ante su confesión de que a pesar de su puesta en peligro: le gusta lo que hace. Sus careos con Cersei serĆ”n lo mejor, mostrando ese extraƱo odio y a veces, no amor ni piedad, sino lĆ”stima. 

Mientras que Arya viajando hacia casa se verÔ atrapada en Harrenhal, evitando a toda costa ser descubierta y convirtiéndose en copera de Tywin Lanister, siendo sus conversaciones y tiras-aflojas de lo mejor en diÔlogo que se haya podido ver en años. Pero sin duda, cuando la historia de Arya obtendrÔ su apogeo serÔ con la aparición de Jaqen.

Por otro lado, los dos personajes que a pesar de su importancia en la serie no han quedado tan bien como deberĆ­an, pareciendo ocupar un tercer plano, han sido Jon Nieve y Daenerys. El primero con respecto a la gran marcha de la Guardia de la Noche tras el muro y los descubrimientos de que los salvajes se estĆ”n uniendo para crear un ejercito bajo el mando del Rey mĆ”s allĆ” del Muro, y de que allĆ” realmente los muertos se estĆ”n levantando. La incursiones de Jon junto a Mediamano y toparse con la bella salvaje Ygritte, mĆ”s que apasionar y tenerte en tensión se convierte en una situación de imĆ”genes necesarias de ver para entender el conjunto pero que no produce nada en el espectador. 

Y a Daenerys le pasa lo mismo en su aventura en el desierto, tal vez siendo la escena del desierto la que mĆ”s destaque, porque el resto se vuelve nuevamente en una sucesión de imĆ”genes que no producen nada pese a ese intento de “corrupciones polĆ­ticas y engaƱos”, que estiran una parte de la historia sin resultado evidente y que sólo comienza a emocionar algo en el final, pero sin que te de esa subida de emoción a todos los niveles como sĆ­ lo provocaba esa primera temporada.

No es oro todo lo que reluce, pero aĆŗn asĆ­ reluce.

Cosillas que deberían mejorar y destacar es con respecto al montaje. Con ese afÔn de que todo quede encajado cronológicamente a veces hay capítulos donde las distintas escenas de cada historia con sus personajes parecen metidos con calzador y por pocas, pareciendo muchas veces forzadas y preguntÔndote si no había otra manera. Es lo que tiene cuando tienes un centenar de personajes con su protagonismo y sin duda es donde estÔ la tarea mÔs ardua. Y aún así podemos aceptar que el trabajo no estÔ mal, pero tal vez sea la razón por la cual esta temporada a pesar de seguir siendo genial sea inferior a su predecesora.


No hay que olvidar que es tambiĆ©n la temporada donde mĆ”s cambios ha habido, ya sea para no tener que alargar la historia mĆ”s de lo necesario –una cosa que veo bien- o para introducir mejor ciertos acontecimientos como es el romance de Robb que provocarĆ” todo lo que acontezca en la próxima temporada. Escenas que parecen que sobran, pero que vienen bien en la serie para descargar de tantas “traiciones y maldad”.

La aparición de los lobos y de los dragones tampoco es que sea mucho mayor que en la primera temporada (pocos minutos mÔs). En la primera estaba la escusa de que los lobos no estaban entrenados y ahora de seguro lo caro que es el CGI. No digo que nos pongan esas escenas a veces ñoñas acariciando a los animales durante veinte minutos, pero sí que sea mayor su aparición aunque sea de fondo.

AĆŗn sigue siendo tema de discusión muchas escenas de desnudos y sexo. ¿Gratuitos o no? Da igual lo que se piense, estĆ” claro que la idea es meter una de esas escenas, como mĆ­nimo, en cada episodio con esporĆ”dicas excepciones y punto. La verdad, si se ve un capĆ­tulo a la semana puede entenderse, pero cuando lo vemos en conjunto se nota que hay varias que sobran. Y la que mĆ”s polĆ©mica causó fue la escena “sado” con Jofrey, mostrĆ”ndonos toda su maldad, y es por esto que esta escena sacada de la manga me parece perfecta.

Y para acabar, diez capítulos estÔn muy bien, sacan una serie redonda que no decae del todo, pero pienso que un par de capítulos mÔs no hubieran dañado y podrían haber resuelto mejor tanto aglutinar historias. En fin, no todo puede ser perfecto, pero aún así lo roza.

La Batalla de Aguasnegras y el Final…

CapĆ­tulo esperado era el de la Batalla de Aguasnegras, un capĆ­tulo que en libro produjo mĆ”s de un orgasmo a todo aquĆ©l que lo leyó. SabĆ­amos que la serie no iba a poder reproducir al 100% esta batalla, pero que aĆŗn asĆ­ se iban a esmerar… y tanto que lo han hecho, porque a pesar de que como lector la Batalla me haya defraudado un poco (cosa evidente por lo que he dicho) es la mejor batalla que he podido ver en una serie de televisión. A pesar de sus limitaciones hicieron bien su trabajo, todo gracias al tener en el guión al propio Martin y como director a Neil Marshall, un tĆ­o acostumbrado a realizar pelĆ­culas con batallitas con escaso presupuesto (Centurión). SĆ­, los lectores echaremos en falta muchas cosas, muchos orgasmos, pero aĆŗn asĆ­ nos emocionaremos en ver otras, y sino tan sólo mirad lo que hace el “Perro” con su espada (¡carne picada!). Episodio deslumbrante y que aĆŗn centrĆ”ndose sólo en la batalla no cansa. 
Viendo que al final la batalla acababa en el mismo episodio, pensaba que el capĆ­tulo final iba a dar un bajón enorme, y es cierto que bajó el ritmo, pero no fue para tanto, lo cierto es que su Ćŗltimo episodio a asentado bien las bases de la próxima temporada, ha podido emocionar aunque sea en menor grado y nos ha dejado (bueno, os ha dejado –a los que no habĆ©is leĆ­do los libros-) con un cliffhangers de envergadura. Que los caminantes blancos abran el camino a la tercera temporada.

“Valar Morghulis”

En resumidas palabras: una serie que sigue siendo un imprescindible salvo que seas un fan acérrimo de los libros y no soportes algún que otro cambio. Que sí, que tiene sus fallos, pero esperemos que sean a pulir. Yo pienso esperar un añito hasta la siguiente temporada.