Si había una noticia cinéfila que proviniera de Japón que nos tenía a muchos en vilo, era esta adaptación del manga del mismo nombre creado por Hiroya Oku. Y es que temblÔbamos por como adaptarían esta magna obra que mezcla ciencia ficción, moralidad social y gamberrada gore, que aún no tiene final, a la gran pantalla; y nos iluminÔbamos al ver alguna foto por la buena recreación de los trajes y del propio GANTZ. Dividida en dos películas y estrenada en Japón en enero y abril de este año, llega a España directo al formato doméstico por Mediatres a finales de octubre y noviembre. Este es mi veredicto.


Dirección: Shinsuke Sato
Autor original: Hiroya Oku
Guión: Yûsuke Watanabe
Producción:Nikkatsu / Nippon Television Network Corporation (NTV) / Shueisha / Toho Company

Género: Ciencia Ficción, acción.

AƱo: 2011
Duración: 131 min. aprox. (cada parte)


“La habĆ©is palmado, tĆ­os. Ahora yo controlo vuestras nuevas vidas. Espero que lo hayĆ”is entendido."

Kei Kurono y Masaru Kato, amigos en la infancia, se topan en el metro de Japón y salvar la vida a un borracho provocarĆ” que mueran atropellados. De pronto despiertan en una habitación con mĆ”s gente y ante ellos una gran esfera negra: GANTZ. Muertos o no, si quieren seguir con sus vidas deben participar en un extraƱo y macabro juego aniquilando alienĆ­genas como objetivo, los cuales muertos y segĆŗn las actuaciones de cada cual en la misión, se les otorgarĆ” puntuaciones. Si quieren salir vivos han de luchar intentando entender las normas y reglas impuestas por GANTZ, una incógnita en forma de esfera negra a la que nadie puede dar respuesta. 


Parte1: Un comienzo mƔs o menos acertado.

No debemos ser ilusos, sabĆ­amos que adaptar esta obra en la gran pantalla significaba tomarse muchas libertades. AsĆ­ que con esta perspectiva sólo quedaba rezar para que al menos los personajes fueran fieles al espĆ­ritu de los originales, se intentara explotar ese lado, algo heroico y muy cabrón, del ser humano y la sociedad, y sin duda fuera pura diversión gore con un halo oscuro que embruja. Con eso, muchos se hubieran conformado y en parte es lo que parece intentar esta primera pelĆ­cula. Todo ello gracias a una perfecta ambientación, un uso correcto de las escenas del manga para que encajen en dos horas de metraje, maquillaje de aĆŗpa, unos efectos especiales correctos –aunque no perfectos- y mĆŗsica de Kenji Kaway que se acopla bien -sin ser de lo mejor que ha compuesto en su carrera-. Pero si esos son sus puntos positivos no podemos evitar los negativos que cobran mayor peso sobre todo para el desconocedor de la obra original.

Empecemos por un argumento confuso. Que la historia comience directamente en GANTZ es algo bueno para no irse por las ramas, pero los que desconozcan el manga o el anime se perderĆ”n sin remedio. La historia de los personajes en su dĆ­a a dĆ­a estĆ” cogida por los pelos, no nos apegamos a ellos por mucho que nos digan cuales son sus problemas y las licencias de libertad que se toman para aspectos nimios no tiene ningĆŗn sentido. A su vez, ese lado oscuro y cabrón del ser humano no es explotado en toda su plenitud, observĆ”ndose sólo unas meras pinceladas. 


Aunque podemos decir que hay “gore”, tras la palabra deberĆ­amos poner “Light” o edulcorado, algo que tambiĆ©n fastidia. Empezando desde los escĆ”neres de personas donde deberĆ­amos ver sus vĆ­sceras sanguinolentas en el proceso, hasta cambiar a sangre negra petrolĆ­fera o blanco esperma para los alienĆ­genas. Ridiculeces sin sentido que aunque no estropeen el film, si te deja una sensación de vacĆ­o.

Se puede discutir el argumento haciendo mÔs paralelismos con el manga, pero por ahora lo dejaré como algo inevitable que debía de pasar y lo apartaré para algún futuro escrito sin miedo a destripar nada.

Parte2: Un final para “palmarla”.

Desde el estreno de esta película se extendió la leyenda urbana de que ningún anime o película de GANTZ que le diera vida y quisiera darle un final, inexistente aún en el manga, conseguirían uno digno o, al menos, potable. Perfect Answer, título que se le dio a esta segunda película, es la afirmación de que hay guionistas y directores que no saben qué hacer cuando no se tiene material para contar un final, siendo toda la película un lamentable intento para ello.

Si los comienzos de la primera parte eran muy directos a lo que se refiere a GANTZ, esta segunda da mĆ”s vueltas que un tiovivo para mostrarnos a nuevos personajes que deberĆ­an tener un papel que nos dejaran con el culo torcido. Esto provoca que empiece con una lentitud que desespera, con un sinsentido mayor que en la primera pelĆ­cula. Y lo peor llega cuando te das cuenta que esos personajes son un mero pretexto para decirle al fan: “mira, los hemos sacado ¿os gusta?”. Porque sĆ­, la verdad es que tales personajes sólo corren, parlotean sin necesidad, muestran sus cuerpos, luchan… pero en lo que se refiere a la historia no aportan nada. Hasta una piedra es mĆ”s que ellos.

Las escenas de acción se vuelven mundanas, con la salvación de la “batalla en el metro”, y el gore edulcorado acaba desapareciendo dejando paso a las explosiones y artificios en los decorados, desapareciendo tambiĆ©n los increĆ­bles maquillajes para mostrarnos a los aliens horrendos que tan bien consiguieron en su primera parte.

El intento de volver a los personajes, a sus miedos y deseos, que se dejó a un lado en la primera parte, se vuelve en un ejercicio de tedioso metraje que ayuda a espantarnos. Todo ello como pretexto para volver a una fórmula casi exacta que apareció en los Ćŗltimos capĆ­tulos del anime –criticado hasta la saciedad por todo fan o conocedor de la obra original- y llegar a un desenlace que no sabes si reĆ­r por tanta tonterĆ­a comprimida antes de ese fin mĆ”s tĆ­pico imposible, o llorar por perder dos horas de tu vida viendo una pelĆ­cula que en su primera parte parecĆ­a que iba a ser, como mĆ­nimo, potable, sin dejarte ese mal sabor de boca.



Podemos concluir, pues, que GANTZ Live Action es una obra que comienza con buen pie, manteniendo mÔs o menos el espíritu de la obra original, con una dirección simplemente correcta e interpretaciones comunes made in Japan. Pero por desgracia todo se va al traste con su segunda película por un argumento precipitado, con personajes que en el film hacen menos que un florero, y un final tan pomposo como ridículo que revalidarÔ con el final de la versión anime de Gonzo. Verla o no verla es cosa vuestra y no sé yo si una gran cuestión.