Original publicado en KZ#19 mayo 2011

Noticias tales como que la señora Takahashi comience un nuevo manga es casi motivo de fiesta nacional en el país nipón y también motivo de fiesta para muchos de sus seguidores en nuestros países. Sin embargo supongo que a muchos les pasará como a mí, que esperan con impaciencia esta obra para ver si hay algo nuevo y divertido con lo que Takahashi puede entretenernos, pero claro, cual fue mi sorpresa al verlo que no es ni más ni menos que una versión de Inu Yasha con fantasmas de por el medio, pero no adelantemos acontecimientos, que aún queda mucho artículo por delante.

Se trata, ahora más que nunca, de una preview de un manga, ya que en Japón aún lleva cuatro tomos, y eso para Rumiko Takahashi es poco, así pues que no esperéis que pueda hablar de su argumento enrevesado y de su multitud de personajes, simplemente, hago esta review para daros a conocer esta obra, que tendrá éxito asegurado. Palabrita de redactora.



Nombre original: Kyoukai no Rinne 境界のRINNE
Autor: Rumiko Takahashi
Año de publicación en el lugar de origen: 2009
Editorial española: Planeta deAgostini comics
Género: fantasía
Categoría: Shônen
Tomos: 13 (y se sigue publicando)

Shinigamis, chicos raros y fantasmas vengativos

Sakura Mamiya, la protagonista de la historia, es una chica japonesa que asiste a Secundaria. Pero no es una chica normal, ya que tiene un don: puede ver a los fantasmas. Y claro, nuestro plantel protagonista no puede estar completo sin su partenair correspondiente, Rinne, el verdadero protagonista. Él se denomina algo tal que así como shinigami, aunque no lo acaba de dejar claro del todo hasta un poco más adelante, cuando vemos que realmente es semi-shinigami, ya que su abuela ( una habitual también en el manga), una shinigami pura, se casó con su abuelo, un humano. Así pues, ya tenemos a los dos "originales" protagonistas , vamos a poner la acción que desarrolla a la historia: un instituto. ¡Oh, caramba, un instituto, qué originalidad Rumiko, qué no ha salido un instituto en tus... ¡dos últimas obras! - sí, intento ser sarcástica, pero que me tomen como estúpida me enfada un poco.

Nos encontramos en un principio con que Sakura puede ver a esos fantasmas que se han mencionado, y que tenemos a Rinne como "cazafantasmas" obligado a causa de una deuda familiar, pues bien, funciona el cómic de la siguiente manera, al menos en los primeros tomos: Rinne recibe el aviso en una caja de herramientas, al más puro estilo Hell girl, pero en cutre, recoge el aviso y el dinero, e investiga y soluciona el asunto. Las historias son cortas y pocas veces dan profundidad al argumento inicial, pero como ya pasaba en otros mangas de Rumiko Takahashi, aprovecha esas historietas para introducir los nuevos personajes, añadidos al grupo inicial, o presentando a los enemigos del protagonista, en una tela de araña narakiense que cada vez se expande más y más.

Los mundos de Rumiko

Cuando comencé a leer el manga lo primero que pensé fue que a Rumiko Takahashi se le habían acabado las ideas originales, que se había vendido al comercialismo y que de nuevo volvía a la misma fórmula que aprendió con Ranma 1/2 y que perfeccionó con Inu Yasha. La autora de mangas tan buenos como pueden ser "One Pound Gospel", o "La saga de la Sirena", que personalmente me encanta, vuelve a vender su alma a la gran Shōgakukan para traernos un manga que no aporta nada más que comercialismo. ¿Era verdaderamente necesario otro Inu Yasha? ¿no hubiera sido mejor aparcar esa mecánica de mangas eternos que tan común se está convirtiendo en su caso y hacer algo corto e intenso, algo que sabemos que puede hacer porque ya lo ha hecho, y dejar este sistema de historietas?

Personalmente, me siento decepcionada, es una autora que tiene ese punto macabro y oscuro que siempre me ha gustado, además de una tremenda facilidad para construir historias alrededor de los personajes. Pero no me siento decepcionada con la obra, sino con ella, que son cosas diferentes. "Kyōkai no Rinne" en si mismo no es un mal manga, tiene el típico dibujo de su autora, que parece ligeramente caricaturizado , levemente infantil, pero totalmente reconocible, con ese entintado que casi podríamos denominar como torpe y a veces incluso tembloroso , que da la sensación de estar frente a una antigua estampa japonesa de Ukyo-e. Incluso los edificios y los fondos en general son buenos dentro de su estilo, y nadie le va a negar a Rumiko Takahashi que sea una maestra del manga y que ha conseguido vivir muy bien de su trabajo, pero si se le puede achacar lo que he dicho hasta ahora: ¿fórmula que funciona? sigamos explotándola.

El manga en sí mismo, como ya he dicho antes, no es malo, es bastante atrayente, la verdad. Si yo no hubiera leído Inu Yasha o si no me hubiera tragado los treinta y tantos tomos de Ranma 1/2, a parte de sus otras historias, quizás lo viera con ojos de fascinación, lo cual demuestra lo muy subjetivo que puede resultar un análisis de este tipo. De todas formas, y esto lo puedo decir yo, y lo puede decir cualquiera, la idea no es original. Ya quitando el hecho de que se parezca a Inu Yasha, el tema de los shinigamis está muy de moda en Japón, tal y como atestiguan dos de los grandes éxitos que se están viendo últimamente y que aún siguen teniendo sus coletazos: Death Note y Bleach. ¡Pero si incluso tiene un vampiro! - aunque su vampiro me recuerda mucho más a los que Toriyama dibujaba que a los crepusculares, las cosas como son. Además, la historia también recuerda infinitamente a esas series americanas de fantasmas, en este caso me recuerda especialmente a "Entre fantasmas", en donde Melinda Gordon consigue que los fantasmas crucen en cada capítulo mediante una historieta corta y vayan al Más Allá. Pues aquí lo mismo, pero con shinigamis y demás seres mitológicos japoneses.

Sin embargo, a pesar de todas las renuencias que pueda tener por todo lo que ya he dicho, la serie engancha, es buena en ese sentido de mantener la tensión y funciona. Es más, se dice, se cuenta y se rumorea que en España llegará de la mano de Glénat - que ya ha publicado las otras grandes obras de la autora, por lo cual tiene más posibilidades que otra editorial - y además, ya existe la promoción del anime.

En definitiva, Kyōkai no Rinne puede ser un buen manga si te gusta ese estilo, pero puede ser aún mejor si su autora no lo alarga 50 tomos. Además, me reservo el derecho de reformar esta review una vez avance el manga, por si cambia el argumento de forma radical o deba añadir algo más.

Lo mejor: Si te gusta Rumiko Takahashi y eres su fan incondicional y piensas que Ranma 1/2 e Inu Yasha necesitan otra historia más para ser su tríada, éste es tu manga.

Lo peor: ¡Otra vez lo mismo!